Un pacto para Margarita
De hecho, hay, en este asunto, enredos jurídicos, técnicos y políticos.Existen contradicciones entre el art. 368 de la CPE y los art. 45 y 52 de la Ley 3058de Hidrocarburosquepodrían salvarse ampliando la definición de “departamento productor” a todos los que comparten un reservorio. Sin...
De hecho, hay, en este asunto, enredos jurídicos, técnicos y políticos.Existen contradicciones entre el art. 368 de la CPE y los art. 45 y 52 de la Ley 3058de Hidrocarburosquepodrían salvarse ampliando la definición de “departamento productor” a todos los que comparten un reservorio. Sin embargo, esa interpretación corresponde al Tribunal Constitucional Plurinacional y no a un Ministerio, menos a una consultora extranjera. Además, la Ley 3058 norma cómo repartir las regalías en el caso de un reservorio compartido, pero no menciona nada del IDH y no es evidente que esa norma deba extenderse automáticamente al IDH. Desde el punto de vista técnico, no se trata de un campo con un solo reservorio compartido: actualmente Margarita-Huacaya tiene tres reservorios; el mayor de ellos es compartido (H1b) y dos (H1a y H2b) están ubicadosenteramente en territorio tarijeño. En vista de que las regalías se pagan con base en la producción, ¿no deberían distribuirse en proporción a la participación de cada departamento en el reservorio compartido? No. La Ley 3058 señala que las regalías se comparten sobre las reservas totales del campo. De ese modo Chuquisaca, que tiene el 41.5% del H1b, reservorio queproporciona el 86% de la producción, recibiría,no el 35% de las regalías de la producción, sino el 25%, que corresponde a su participación en los tres reservorios del campo. Adicionalmente, para ese cálculo, GCA atribuyea Huacaya 1 TCF de reservas, cantidad que no estácertificada.Los aspectos políticos, por su parte, muestran a un Gobierno sin protagonismo, en el fuego cruzado de dos gobernaciones oficialistas y escudándose en el informe técnico. El nudo gordiano del conflicto más que en la distribución de las regalías, cuyas ambigüedades pueden dirimirse por la vía legal, reside en la eventual retroactividad del pago. En efecto, Margarita está produciendo desde el año 2004. Este tema esengorroso: mañana podría aparecer otro departamento que comparte un reservorio, tal vez el mismo H1b, y reclamar retroactividad o descubrirse en Huacaya otros reservorios enteramente en territorio de Chuquisaca y … a recalcular las regalías. Ante todos estos embrollos y susceptibilidades no queda más que la solución por la vía del pacto. A pesar de todo, la solución que propone la GCA, analizada serenamente, equivale a lo que Tarija recibiría sin Huacaya y Chuquisaca sin Margarita. De ese modo el conflicto técnico se desinfla y, al contrario, los dos departamentos deberían velar por un aprovechamiento óptimo de los reservorios. La retroactividad, por las implicaciones mencionadas, mejor dejarla afuera. El pacto debería ser: las regalías se comparten desde el día en que se certifica la conectividad de un reservorio. ¿Y el IDH? Mi propuesta es que el 4% se pague al departamento donde están ubicados los pozos productores, como compensación por el impacto ambiental que presupone tener esa actividad en su territorio.En fin, compartir razonablemente la riqueza entre hermanos es mejor que alentar un conflicto de impredecibles consecuencias.


