La sinrazón de España

Lo único que le cabe a Repsol y a su Estado alcahuete, o proxeneta, es litigar ante algún tribunal internacional de esos que protegen el sistema capitalista para conseguir que el justiprecio aplicado por el Estado en la expropiación de la sucursal de Repsol, sea más elevado. Todo lo demás...

Lo único que le cabe a Repsol y a su Estado alcahuete, o proxeneta, es litigar ante algún tribunal internacional de esos que protegen el sistema capitalista para conseguir que el justiprecio aplicado por el Estado en la expropiación de la sucursal de Repsol, sea más elevado. Todo lo demás sobra. Todo lo demás no hará más que dar la razón moral, ya que Argentina cuenta con la razón política y la razón jurídica, a la nacionalización. Ni Repsol ni España merecen ser explotadores del petróleo argentino.Los países europeos están demasiado acostumbrados al colonialismo, y España especialmente también a la conquista, como para que no salga siempre a relucir su altanería con el resto de los países, y especialmente con los latinoamericanos a los que un día esquilmó y donde cometió genocidio. En otro momento fueron Venezuela y Chávez los agraviados. Fue cuando el individuo coronado que caza elefantes en Bostwana se comportó con Chávez en una reunión de jefes de Estado latinamericanos como un puercospín, es decir, como lo que ha mostrado ser en estos últimos años.Total, una vergüenza “nacional”, la de los conquistadores mercantiles españoles, y una vergüenza racional, la de los numerosos medios, por no decir todos, que en lugar de servirse de la ponderación y el reconocimiento a la soberanía nacional de un país para nacionalizar legalmente lo que tiene por conveniente, se enlodazan a sí mismos con semejante discurrir.Ahora no se les ocurre otra cosa que arremeter, como mujerucas salidas del populacho, contra la presidenta argentina y su ministro. Las acusaciones de marxismo y de comunismo (como si marxismo y comunismo no fueran los modelos que debiera seguir el mundo civilizado), se extienden por todo el solar patrio como si estuviéramos todavía en tiempos feudales; algo que muchos, y desde luego la inmensa mayoría que no tiene especiales intereses relacionados con Repsol, ni a duras penas un pasar en su vida, sospechamos.No sólo en el derecho internacional, también en el derecho privado de los países capitalistas, arrendador y arrendatario se reparten derechos y obligaciones. Y si el arrendatario tiene la obligación de pagar el precio acordado, el arrendador propietario tiene derecho a reclamar la cosa arrendada con las condiciones de preaviso e indemnización que fueren menester. Argentina ha decidido recuperar “lo suyo”, y España muestra nula dignidad respondiendo no sólo como un mal pagador que fue en Venezuela y probablemente también en este caso, sino como el inquilino rico que al dejar la casa insulta al arrendador y se comporta como un patán.Aquí no se cruzan afectos convencionales entre países, aquí se están ventilando intereses nacionales. Y en el presente caso Argentina tiene la fuerza de la razón y la razón de la fuerza, al ser una porción de su territorio lo que prestó a España. Ahora tiene todo el derecho del mundo a recuperarla. Ya bastante ha de sufrir en sus carnes ese latrocinio permanente que son sus islas Malvinas en manos de corsarios de postín...

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