El significado del 4 de noviembre de 1964
Una vez más se observó la paradoja: que cada vez que el MNR accedía al poder, encontraba al país en grave crisis económica, social y política (1952, 1985, 1993) y, que en cada oportunidad que éste partido pone a Bolivia en la senda del progreso (1964, 1989, 1997), de inmediato sus...
Una vez más se observó la paradoja: que cada vez que el MNR accedía al poder, encontraba al país en grave crisis económica, social y política (1952, 1985, 1993) y, que en cada oportunidad que éste partido pone a Bolivia en la senda del progreso (1964, 1989, 1997), de inmediato sus adversarios dan fin al desarrollo progresista, furiosamente empecinados en hacer añicos al Estado Nacional y Democrático al cual no puede aceptar por su arraigada mentalidad de colonos de fuerzas externas y restaurar- a la brevedad posible- el Estado feudal- colonial del mismo que son sus lacayos incondicionales; cuando el nuevo régimen conduce a la Nación al caos, a la dictadura y al desbarajuste económico, el nacionalismo vuelve al gobierno para empezar de nuevo (como Sísifo) el ciclo virtuoso y vicioso recurrente del orden-desorden, progreso-miseria, nacionalismo-coloniaje, democracia-feudalismo.
El golpe alevoso de la contrarrevolución que reemplazó al MNR- en noviembre de 1964-encontró al país en el arranque de un ritmo de prosperidad y a partir de ese momento todo se derrumbó aparatosamente; esta involución es radical desde la perspectiva de los intereses de las masas populares, urbanas, gremiales, campesinas e indígenas. Los alcances de este golpe fueron profundos y de larga proyección que hasta ahora no se puede reencauzar el proceso liberador de la Revolución Nacional. La historia se retrotraía con la Restauración de la oligarquía, los bolivianos en su condición de ciudadanos y hombres libres-desde 1952-volvieron a ser colonos; las riquezas nacionales volvieron a ser presa de los grandes monopolios internacionales y dejaron de ser patrimonio de los bolivianos y quedaron libres para el saqueo colonial. Se produjo una transformación cualitativa de hondas consecuencias plagadas de negaciones sociales y desarticulaciones políticas.
Lo curioso de esta situación contrarrevolucionaria radicó en la presencia de hombres de la Revolución Nacional, junto a gentes de la más sólida estirpe reaccionaria y antinacional que no vale la pena mencionarlos; las muletillas del "continuismo" y otros similares fueron factores sujetivos más poderosos que la reflexión política serena en relación a la proyección real de la Revolución y la práctica democrática cada vez más consciente y la evidencia certera de las circunstancias económicas favorables para el desarrollo productivo de Bolivia y para la estabilidad social. Los enconos aldeanos y la imposibilidad de mantener la lealtad de las FF.AA. de la Nación (ya oradadas por factores externos) en torno al gobierno democrático, conformaron una realidad política emocional adversa al MNR.
4 de noviembre de 1964; Bolivia retornó al coloniaje y al neofeudalismo por eso es una fecha aciaga. Cayó todo un régimen histórico, por el cual había estado luchando el pueblo de Bolivia desde la fundación de la república; es fundamental recordar que el golpe militar- civil de hace 46 años debe servir para ratificar la adhesión del pueblo boliviano al sistema democrático que- pese a sus limitaciones- es el único sistema que permite avanzar hacia un desarrollo con equidad y justicia social. La Revolución Nacional del MNR de doce años (1952/64) con todo sus errores y desviaciones jamás traicionó su gran perspectiva histórica, el cual es hacer de Bolivia una Nación de verdad libre, soberana e integrada sin clases sociales humillas ni excluidas, supremo legado de Víctor Paz Estenssoro el mejor Presidente de Bolivia de todos los tiempos.
Tarija, 4 de noviembre del 2010





