Observan un “deterioro imperial” de EEUU en el mundo

U.S. President Donald Trump and China's President Xi Jinping make joint statements at the Great Hall of the People in Beijing, China, November 9, 2017. REUTERS/Jonathan Ernst

El conocido sociólogo estadounidense, James Petras, advierte que “las políticas de Trump han debilitado a sus aliados, irritado a los competidores y provocado represalias. Todo ello hace aumentar el costo de gobernar un imperio”.

Tras hacer un recuento de losavances y los reveces de las fuerzas armadas, la economía, la política y la diplomacia de EEUU en América Latina, la Unión Europea y Asia (incluyendo Oriente Medio), Petras considera que la situación se encamina a un punto en que “la oligarquía electoral y los medios de comunicación” de su país “forzarán a Trump a batirse en retirada en la guerra comercial y rendirse ante las elites de todo el mundo”.

Latinoamérica: avance en geopolítica, estancamiento en economía
La gestión del presidente Donald Trump ha heredado algunos logros de su predecesor Barak Obama, y ha profundizado en otros nuevos.

A decir de Petras, entre las herencias dejadas por Obama están “los actuales regímenes clientelares” que gobiernan en Argentina, Brasil, Perú, Honduras, Paraguay, Chile, Ecuador, y la mayoría de las elites gobernantes de Centroamérica y el Caribe.

Trump ha agregado a la lista los actuales esfuerzos para acabar con el régimen de Daniel Ortega, algo a lo que el propio mandatario nicaragüense contribuye quizá sin darse cuenta. También le ha salido bien la victoria de Iván Duque en Colombia, un protegido del partido de extrema derecha de Álvaro Uribe y contrario al proceso de paz con las guerrillas.
También es obra de Trump la reversión parcial de la apertura de relaciones con Cuba iniciada por Obama, y el aumento de tono en las amenazas a Venezuela.

En lo militar, el presidente Trump conserva las bases de EEUU en territorio colombiano, ha hecho entrar en la OTAN al gobierno de Bogotá y se ha asegurado operaciones militares en Argentina y Ecuador.
En el análisis de Petras, “el imperio de Trump en América latina es, en su mayor parte, heredado y mayormente mantenido… de momento”.

Sin embargo, la victoria del izquierdista Andrés Manuel López Obrador en México es un importante contrapeso a los avances de EEUU en la región. Y sus principales gobiernos aliados en Sudamérica -Brasil y Argentina- son económicamente inestables, se enfrentan con una creciente oposición social y es probable que sean derrotados en las próximas elecciones.

Para el sociólogo estadounidense, es precisamente en lo económico donde reside el principal desafío de EEUU.
“A pesar de la subordinación política y militar a Washington de los regímenes latinoamericanos, la mayor parte de sus vínculos comerciales son con China”, e incluso Brasil y Argentina aumentarán su exportación de productos agrarios a China, en paralelo con los cambios en los aranceles a la exportación estadounidense.

“En la llamada guerra comercial, ningún país latinoamericano cliente se ha alineado con Estados Unidos. Por el contrario, todos ellos se están beneficiando con el hecho de que Washington perdiera el mercado chino y están aumentando sus exportaciones”, afirma Petras.

Por si fuera poco, agrega que la venta a precios bajísimos (dumping) de Trump de la Asociación Trans-Pacífico y las amenazas de retirarse del NAFTA han reducido la influencia de Washington en América Latina y Asia.
En ese sentido, “está claro que Estados Unidos no ejerce ‘hegemonía’ en las relaciones comerciales de América Latina”.

Debilitamiento de Europa
Según Petras, la Unión Europea (UE) es el mayor mercado del mundo, pero aun así sigue siendo dependiente, tanto política como militarmente, de EEUU, en gran parte debido a la falta de una política exterior independiente y a su subordinación ante la OTAN.

Trump ha aprovechado esta debilidad para desafiar a Europa en varias cuestiones estratégicas, que van desde los Acuerdo de París sobre el cambio climático y el acuerdo nuclear con Irán, hasta el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel. Los aranceles de Trump a las exportaciones de la UE es “la más reciente y provocadora medida para plantar cara y dominar el continente”.

Asimismo, el experto ve que la UE está cada vez más dividida por la cuestión de la inmigración, la salida del Reino Unido (Brexit), así como por la desunión económica y política entre Alemania, Italia y Polonia.

“Como consecuencia de ello, el régimen de Trump ya no puede contar con una alianza potente y unida para su ambición de un imperio global. En lugar de eso, el Estados Unidos de Trump trata de asegurarse la supremacía económica y la total dominación político-militar. El presidente Trump exige que los países de la UE dupliquen su presupuesto militar para que el Pentágono aumente la venta de armas”, agrega.

Perdiendo Asia
Gracias a sus bases militares en Corea del Sur, Japón y Australia, Estados Unidos continúa ejerciendo predominio militar en Asia. Además, con su positiva jugada diplomática hacia Corea del Norte, “ha adquirido prestigio”.

Sin embargo, está perdiendo influencia y presencia económica en el resto de Asia. China se ha convertido en el mayor socio comercial de toda Asia, desplazando a EEUU.
“Si la historia es algún precedente, los imperios que no tenían un cimiento económico, tarde o temprano se han derrumbado, especialmente cuando las potencias regionales emergentes son capaces de sustituirlos”, puntualiza al respecto Petras.

Hasta el momento, Trump goza de una ola del crecimiento de la economía, el comercio y el empleo en EEUU. Pero sus críticos argumentan que es efímera y que se enfrenta con poderosas corrientes en contra. Habrá que ver cuánto dura este impulso.