“Denunciar es más peligroso que delinquir”: Beller a Doria Medina
La abogada denunciante del caso Cerimedo acusa al Gobierno de Rodrigo Paz de transmitir ese mensaje perverso. El Ejecutivo niega toda complacencia con el narcotráfico y exige ya pruebas a Doria Medina.
“Ese es el mensaje perverso que termina transmitiendo un Gobierno cuando permite que denunciar sea más peligroso que delinquir”. La frase es de Nadia Beller, que hoy publicó en Facebook un texto dirigido a Samuel Doria Medina. Lo estructura como una letanía irónica: “No denunciés, Samuel”. Su tesis es que, bajo el Gobierno de Paz, quien habla de corrupción y narcotráfico se arriesga a convertirse en el investigado. Beller es la abogada que sobrevivió a un ataque armado en Santa Cruz y la principal denunciante contra el consultor argentino Fernando Cerimedo. Por eso agrega: “Te lo digo yo, que lo estoy viviendo”.
Es una acusación política de enorme carga, y el Gobierno la rechaza. Pero se apoya en una semana de hechos que la vuelven difícil de ignorar.
El detonante
Doria Medina, excandidato presidencial y líder de Unidad, dijo que rompió con el Gobierno al ver que sectores oficiales hacían acuerdos con el narcotráfico. En una entrevista afirmó que bajo el MAS se cobraban 50.000 dólares por cada avioneta que sacaba 500 kilos de cocaína, y que este Gobierno habría negociado subir la tarifa a entre 70.000 y 80.000. Aseguró que avisó de inmediato al presidente Paz. Pero se negó a revelar su fuente, por tratarse de una conversación privada, y aclaró que no acusaba a nadie en particular.
La respuesta oficial fue un emplazamiento. El viceministro Dorian Badani sostuvo que las acusaciones deben sustentarse con nombres y pruebas ante la justicia. El vocero José Luis Gálvez lo invitó “cordialmente” a presentar pruebas y aseguró que el Gobierno no apaña el narcotráfico. También legisladores de varias bancadas, incluidos los de su propio partido, le exigieron pruebas. El analista José Rafael Vilar opinó que la denuncia exige una respuesta formal del Ejecutivo y que el Ministerio Público debe investigar de oficio si hay indicios de red criminal. Por ahora, los presuntos cobros son denuncias no verificadas.
Doria Medina no es un opositor histórico. Tras quedar tercero en la primera vuelta de 2025, respaldó a Paz y ratificó el apoyo de Unidad antes del balotaje. Su alianza llegó al gabinete: José Luis Lupo, su candidato a la Vicepresidencia, fue ministro de la Presidencia. El 1 de agosto anunció la ruptura y dijo que le preocupaba la corrupción. Este mes habló de un “grupo palaciego” que controla el Ejecutivo.
El peso del texto
El caso Cerimedo es el contexto que le da fuerza. Cerimedo, ex asesor de Paz, está detenido preventivamente por tentativa de feminicidio contra Beller y enfrenta otra causa por enriquecimiento ilícito. Él rechaza los cargos: dijo en su audiencia cautelar que la acusación se basa en TikTok.
El audio que Beller menciona lo difundió el vicepresidente Edmand Lara. Es una conversación atribuida a Cerimedo y a una mujer llamada Yali, donde se fija en 15.000 dólares el cobro por avioneta en el Beni. Según Lara, también alude a coordinación con el entonces jefe de la FELCN, coronel Franz Cabrera. La identidad de Yali no es pública, y el audio no ha sido validado judicialmente.
Después vino el golpe a la Fiscalía. El 28 de septiembre, Estados Unidos revocó la visa del fiscal general Roger Mariaca, acusándolo de aceptar sobornos para facilitar el narcotráfico. Dos días después, la policía lo detuvo junto al fiscal de Santa Cruz, Alberto Zeballos. El ministro Marco Antonio Oviedo habló de una organización criminal infiltrada en la Fiscalía, con 14 detenidos. Las autoridades dicen haber hallado cerca de 294.000 dólares en una ambulancia que salía del domicilio de Mariaca. Mariaca niega todo y habla de presión política. Marco Rubio dijo que Washington respalda firmemente a Paz.
Para el Gobierno, es limpieza institucional. Para sus críticos, un blindaje: el abogado Thomas Becker advirtió del riesgo de que el caso Cerimedo se debilite. El nuevo fiscal general interino, José Urioste, prometió que no se encubrirá a ningún delincuente. Beller replica que, desde el cambio, los procesos contra Cerimedo “empiezan a paralizarse”. El 7 de octubre denunció además que intentan armarle un caso para disipar la causa contra Cerimedo. Un medio boliviano revisó las fuentes y no halló denuncia, investigación ni imputación formal contra ella.








