Crisis económica
Paz retira la subvención a todo el diésel (discurso completo)
El presidente aseveró que se destinan 55 millones de dólares a la semana a la subvención. El barril WTI está en máximos históricos por la guerra. Organizaciones temen impacto en la inflación. Prevén ayudas de Bs 301 al año
Era un secreto a voces, pero el presidente Rodrigo Paz Pereira esperó a las 23:00 del viernes 19 de septiembre para emitir el comunicado oficial: el levantamiento total de la subvención al diésel, cuyo precio pasará a equipararse con el costo de importación y podrá variar de acuerdo con las cotizaciones internacionales.
En estos momentos, con el barril de petróleo de referencia WTI por encima de los 100 dólares por la inestabilidad en el Golfo Pérsico y el Mar Rojo, se estima que ronde los 18-20 bolivianos el litro que pagarán – tal como demandaban los sectores productivos cruceños – todos por igual, tanto los grandes como los pequeños productores.
“Desde hoy el diésel costará lo mismo que nos cuesta comprarlo afuera”, afirmó Paz, al señalar que el Estado destina cerca de $us 55 millones por semana a la subvención del combustible (se supone se refirió tanto a la de gasolina como diésel y algunos expertos indicaron que de ese monto se debería restar lo que los consumidores aportan). Se estima que la importación de diésel representa más de 2.600 millones de dólares al año.
Sectores sociales vienen advirtiendo desde que se modificó el precio para los grandes consumidores que una liberación lineal destruirá el aparato productivo y elevaría precios en toda la cadena. En cualquier caso, hasta el cierre de la edición no hubo pronunciamientos concretos sobre el camino a seguir.
Las medidas “de protección”
Tal como hizo en diciembre luego de la primera modificación de los precios, el presidente anunció medidas “de compensación”.
Por ejemplo, señaló que se implementaría el Bono Pepe II para cerca de 2,9 millones de personas, con una asignación de Bs 874 millones al año. En un cálculo rápido se aprecia que se trataría de un bono de 301 bolivianos por persona/familia, inferior al Bono Pepe I que fue de 450 bolivianos anual. Supone menos de un boliviano al día y, trasladado a tanques de diésel estándar de 50 litros, aproximadamente un tercio. En el decreto posteriormente publicado se señala que el monto alcanzará a los 750 bolivianos por persona a cobrar de forma fraccionada cada dos meses, es decir, 125 bolivianos por mes. En ese caso, la estimación de beneficiarios o el monto global del programa comunicado por el presidente es erróneo.
Además Paz recicló la promesa de elevar el bono Juancito Pinto de 200 a 300 bolivianos, algo que ya hizo en diciembre de 2025. El bono se ha empezado a pagar en este 2026.
Créditos
El resto de medidas se concentra en la asignación de créditos blandos, para lo que asignó un monto de 800 millones de bolivianos (10 días de subvención según el criterio de Paz Pereira) para créditos preferenciales con un interés cercano al 6%.
Los recursos también contemplan créditos productivos de Bs 50.000 a Bs 400.000, mayor flexibilidad para acceder a créditos de vivienda social y productivos, y apoyo a gobernaciones, municipios y autonomías para readecuar sus finanzas – un compromiso ya adquirido y plasmado en decreto -.
Asimismo, anunció la eliminación de aranceles para bienes destinados a actividades productivas y la ampliación del perdonazo tributario por 120 días.
El destino
Paz sostuvo que el ahorro generado por el retiro de la subvención será destinado a “escuelas, hospitales y carreteras”, además de otras medidas de apoyo en las que mencionó los programas de tinglados y enlosetados, que básicamente son financiados también con créditos y por criterio de emergencia. Aseguró que la decisión permitirá garantizar el abastecimiento permanente de diésel y terminar con las colas y la escasez del combustible.
“Sé que es la decisión más responsable con el país”, afirmó Paz, quien sostuvo que asumió como presidente la responsabilidad de sacar adelante al país y que las decisiones difíciles deben tomarse para lograr un mejor destino para las familias.
Finalmente, señaló que el gabinete de ministros está abierto a reunirse inmediatamente con transportistas, productores, obreros, campesinos, gremiales, vecinos y otros sectores para tomar acciones de protección a la economía de las familias.
Hoja de ruta
Acelerar la retirada de la subvención en todo el diésel, como habían pedido las grandes Cámaras Agropecuarias de Santa Cruz, es consecuencia de un incremento desmedido del precio del barril de petróleo y de un bien cada vez más escaso, como señala el experto de la Fundación Jubileo Raúl Velásquez como es el diésel.
En cualquier caso, para enero de 2027 está previsto la retirada de la subvención de todos los combustibles que se comercializan en el país, aunque el viceministro del Tesoro aseveró que se mantendría sobre la garrafa de Gas Licuado de Petróleo (GLP)
La paradoja del combustible productivo
La decisión de priorizar la retirada de la subvención en el diésel y no en la gasolina es una de las paradojas más controvertidas del momento. El diésel es el combustible productivo por excelencia que utilizan tanto productores como transportistas. La gasolina sin embargo se utiliza mayormente en vehículos particulares u oficiales.
Retirar la subvención en el combustible productivo, que además tiene un mayor rendimiento, implicará un incremento de precios general en el transporte y los alimentos según señalan organizaciones sociales.
En cualquier caso, se prevé que a partir del 1 de enero de 2027 se elimine también la subvención a la gasolina en todo el territorio nacional.








