Nutrición de los suelos, un pilar para la producción sostenible
En el marco del Primer Congreso Internacional de Agricultura Sostenible, organizado por la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Nahuel Ignacio Reussi Calvo habló sobre la importancia de nutrir los cultivos y suelos, para lograr una mejor producción y encaminarse hacia una producción sostenible.
“Uno de los pilares para la producción sostenible es la nutrición de cultivos. Nosotros reponemos solo el 25% de los nutrientes que nos llevamos en los granos, eso quiere decir que el 75% de los nutrientes que nos provee el suelo no lo estamos devolviendo”, explicó.
El especialista detalló que una nutrición basada en un análisis de suelo, para saber en qué ambientes y qué tipo de nutrientes faltan incorporar, no solo da mayor rendimiento y rentabilidad, sino que permite un mayor crecimiento de raíz y de biomasa aérea, lo que permitirá fijar más carbono y materia orgánica, considerados los principales indicadores de salud de los suelos.
Cuando se habla de nutrientes para los suelos, se hace referencia al nitrato, fósforo, azufre y potasio, que pueden ser adquiridos mediante productos sintéticos, como la urea, pero también en reciclados, a partir de abonos naturales.
“Lo importante es pensar que nosotros, del sistema de producción, nos estamos llevando nutrientes que no estamos devolviendo. En los últimos 30 a 50 años de agricultura hemos perdido el 50% de la fertilidad natural, y esto en algún momento nos va a pasar factura”, advirtió, al recalcar que si no se cambia la manera de producir, esta actividad no será sostenible a largo plazo.
“Porque reponemos muy poco, nuestros suelos se van degradando, tenemos suelos más compactados donde las raíces no se estiran y por ende no dejan nutrientes. Pero estamos a tiempo de cambiar esa tendencia, como ya lo están haciendo en otros países”, recalcó.
Reussi Calvo destacó que esta labor de nutrir los suelos no solo se puede hacer con producciones de soya o maíz, sino con cualquier tipo de producción agrícola, como la papa u hortalizas, el criterio de una nutrición balanceada es el mismo.
El especialista recomendó a los productores, de mediana o gran escala, realizar un estudio de suelo cada año, previo a los cultivos. ¿Es costoso económicamente? Reussi aseguró que el costo de suelo por hectárea no pasa de los dos o tres dólares.
“Y no lo deberíamos ver como un costo, sino como una inversión, para conocer el sistema y saber cómo intervenir a largo plazo”, recalcó.








