Crónica política del 6 de agosto
De las “decisiones” de Paz a la “rehabilitación” de Lara
El presidente estructuró el informe de gestión sobre un conjunto de decisiones tomadas que tuvieron efectos dispares; culpó a la “herencia recibida” de los problemas e instó a nuevos acuerdos sin mencionar la CPE
Todos los informes de gestión tienen esencialmente la misma estructura: saludar, enumerar logros, identificar culpables externos, hacer promesas, despedirse. Pueden incluir algunas variedades en el orden, alguna alusión personal concreta o incluso alguna entonación de mea culpa. La parte de los logros suele ser clave, por lo soporífera en tiempos de bonanza o por lo creativo en tiempos de escasez. Los manuales de comunicación moderna recomiendan mostrar que se hacen muchas cosas todos los días y en eso andan todos.
El presidente Rodrigo Paz Pereira le dio una estructura clásica, con una referencia a los “20 años” del masismo siempre a la mano, y ordenó sus acciones de gobierno sobre una suerte de “decisiones tomadas” que viene a justificar su relato de transformación consciente del Estado, pero, sobre todo, enfrenta las críticas por “improvisación”, desorganización y lentitud que bancadas, sectores e instituciones le reprochan: Son nueve meses de gestión y solo seis de los 15 ministros nombrados en noviembre permanecen en sus cargos.
Por ejemplo, señaló que la principal decisión fue la de recuperar la confianza, por medio del “sinceramiento”, que se concreta en una bajada del indicador “riesgo país”, pero que implicó el alza de los precios de los combustibles, la congelación salarial, el bicicleteo con bolivianos para el pago de la deuda externa, la liberalización del dólar y otras medidas que están afectando a los bolsillos de los ciudadanos. Paz, siempre optimista, no hizo referencias a la inflación o la recesión.
Paz también señaló que la decisión fue “modernizar el Estado” e incluyó en ese acápite el cierre de Ministerios, aunque algunos de los cerrados los haya creado él mismo – como Turismo – y otros hayan sido meros traspasos de competencias, como el de Justicia o como será el de Planificación, que por cierto, también era responsable de Medio Ambiente.
Paz habló de la decisión de “proteger a las familias” con el bono Pepe (450 bolivianos en 9 meses) o el incremento de la Renta Dignidad (de 350 a 500 bolivianos por mes), cuando en comparación con el incremento del dólar, de los combustibles y de la inflación media en general no llegan ni a medidas paliativas.
También insistió en el concepto de abrir “Bolivia al mundo”, que de momento no ha tenido efectos concretos más haya del desembarco de Starlink, la empresa de comunicaciones cuestionada en muchos foros por lo atentatorio a la soberanía nacional, y aprovechó el acuerdo del día anterior con los Gobernadores para sacar pecho en una supuesta apuesta por la “coordinación institucional” por encima de lo partidario. El acuerdo requiere de muchos ajustes normativos que pasarán por la Asamblea Legislativa Plurinacional, que espera una docena de leyes prometida en abril sin que se conozcan siquiera los planteamientos generales.
Inversiones y más
En ese marco, y entrando ya al capítulo de promesas, señaló que el 11 de agosto, es decir el próximo martes, entrará en la Asamblea la “Ley de Inversiones”, cuyo tenor desconocen los partidos presentes, pero que se supone irá en la línea de lo pretendido en el fallido decreto 5503 bajo el denominativo “Fast Track”, que básicamente contemplaba mecanismos para facilitar los trámites a las grandes inversiones del extranjero, abría sectores estratégicos a capitales extranjeros, eludía controles previos o licencias ambientales e incluso permitía adjudicaciones en reuniones de gabinete. Veremos.
Paz también prometió – no es la primera vez – un nuevo “esquema de gobernanza” para los Hidrocarburos, área que ahora convoca a YPFB, Ministerio y ANH como mínimo y que desde hace dos años andan de cabeza con la incapacidad de proveer combustible de forma adecuada.
También habló de un Alto Comisionado contra la Corrupción, de 9.000 obras en carpeta, de 10.000 millones de deuda multilateral a contratar, y de la contratación público – privada, que seguramente será una de las grandes batallas en el corto plazo.
El gran olvido
Es verdad que Paz no habló demasiado de los bloqueos ni de los efectos de las medidas económicas en las familias, pero la gran ausente del discurso fue la Justicia. Las bancadas le vienen recordando que muchas de las propuestas de Ley que se dicen están en carpeta van a requerir conciliación con la Constitución, y actualmente ni siquiera hay quorum en el Tribunal Constitucional para poder analizar esos textos. “Es difícil ofrecer seguridad jurídica al mundo sin tener siquiera un mínimo control constitucional transparente interno” señalan parlamentarios críticos.
La rehabilitación de Lara y otros detalles
Uno de los momentos más esperados del acto del 6 de agosto era precisamente el discurso del vicepresidente Edmand Lara, que ya había anunciado el día anterior que diría “la verdad al pueblo: no hemos hecho nada de lo prometido”.
Lara dejó su traje de Policía y apareció con el terno apropiado para la ocasión, también utilizó un tono menos desafiante en sus palabras, aunque fue igualmente contundente. Al inicio del discurso hizo muchos guiños a la seguridad ciudadana pidiendo medidas contundentes dejando entrever su admiración por el presidente salvadoreño Nayib Bukele, que ha hecho de ese tema su marca personal. Después se comprometió con la fiscalización, condenó la corrupción y “la mentira”, pero aun así, no se formó el clima de tensión de otras ocasiones.
Lara fue clave en la campaña de Rodrigo Paz para atraer el voto popular hacia su fórmula, pero ni bien alcanzaron la presidencia quedó proscrito y relegado de funciones. Lara bajó perfil después de varias intervenciones desafortunadas y otras como la crisis por el ministerio de Justicia. Actualmente viene construyendo un discurso más moderado, centrado en la seguridad y en la lucha contra la corrupción sin entrar en las batallas personales que le pueden redimir en un país que alguna vez eligió a un ex dictador por voto popular.
Por otro lado, los dos líderes de las dos bancadas clave en la Asamblea, no hicieron valoraciones concretas sobre el discurso de Paz, aunque ponderaron la reunión con los Gobernadores como positiva e hicieron sugerencias sobre la gestión del dólar, que consideran principal problema del país en este momento.
Mientras, Evo Morales insistió en que “hay otro camino” y Andrónico Rodríguez se mantuvo ausente en las redes.








