Newsletter
La Brecha: No le digas estupro
Este texto forma parte del boletín quincenal La Brecha que distribuye la directora Natalia Seas con una relectura de género de la agenda noticiosa; si quieres recibirla directamente en tu correo, suscríbete
La Ley Brisa ha puesto entre la espada y la pared la doble moral de este país y por eso está generando el revuelo – entre ciertos sectores evangélicos, católicos y algunas élites conservadoras – a su llegada a la Asamblea Plurinacional.
El tema es moralmente serio y además tiene respaldo científico: los cerebros adolescentes no están preparados para dar el libre consentimiento. Lo dijo la Corte Interamericana de Derechos Humanos y con esa sentencia, se argumentó la modificación del Código Penal en tres asuntos elementales:
- Eliminar la figura del estupro, que esencialmente permite dictar penas más leves cuando la adolescente “ya es grandecita”
- Blindar la imprescriptibilidad, porque todos sabemos que no siempre se puede denunciar en plazos
- E incorporar la violación incestuosa como agravante, porque sí, todo es terrorífico y más.
Es difícil encontrar a una persona individual que rechace estos pedidos, pero otra cosa es la masa, el conjunto, el bloque: entre los movilizados, que son de diferentes corrientes o plataformas, hablan de “proteger la familia” – que vete a saber cómo sería -; de rechazar “injerencia extranjera” – como si violar niñas fuera parte de la cultura ancestral – o de desigualdades ante la Ley, como si una niña violada pudiera tener más incidencia en nuestro corrupto sistema judicial que un violador serial.
- Aquí lo cuenta la activista Mariel Paz: Ley brisa: el fin de los eufemismos en la justicia boliviana
Lo cierto es que el asunto no debería generar mayores conflictos, pero estamos en un momento de retrocesos y radicalismos incluso en temas como este, donde el interés superior del niño, niña y adolescente parece subordinarse al de los “silencios”.
Ojalá los asambleístas cumplan con su función.
Máxima Alerta: Gobernadoras
En realidad no es una alerta y ni siquiera debería ser un asunto a destacar, pero lo es. Gabriela de Paiva y María René Soruco serán las primeras gobernadoras electas en Pando y Tarija respectivamente. La pionera fue Savina Cuéllar como Prefecta en Chuquisaca en 2008, y desde luego, la violencia política de aquellos días todavía se recuerda.
Los tiempos han cambiado y ambas han ganado su cargo en buena lid, donde el factor de género no ha sido ni mucho menos determinante ni objeto del debate, y aunque tanto De Paiva como Soruco han remado sobre el legado y figura de Leopoldo Fernández y Mario Cossío, lo cierto es que son ellas quienes han recibido la confianza de los votantes.
Las últimas experiencias de mujeres al frente de instituciones ejecutivas se concentran sobre todo en El Alto, donde tanto Eva Copa como Soledad Chapetón fueron asediadas desde el primer día y criticadas no tanto por su gestión, sino por su condición de mujer.
Se hará necesario estar alerta y saber diferenciar lo que es crítica a la gestión y lo que es machismo puro y duro, porque, aunque se abran oportunidades – cabe recordar que en Tarija es la primera vez que hay una candidata en una alianza con verdaderas posibilidades de victoria – el machismo sigue reinando.
Aquí dos reportajes al respecto:
- La violencia contra las mujeres en política: anunciada, viral e impune
- Violencia digital: La lucha paralela de las mujeres en política en Bolivia
Si quieres invitar a alguno de tus contactos a suscribirse sólo al boletín de La Brecha, saca el enlace del siguiente botón
En el radar
Tras más de dos años de la desaparición de Odalis Vaquiata, en los Yungas de La Paz, finalmente la Justicia sentenció a 30 años de cárcel a Joel Pérez, expareja de la joven, por el delito de feminicidio. Pero el calvario de la familia no ha terminado, pues aún no se han encontrado los restos de Odalis. Una realidad que también viven otras familias en Bolivia.
Aquí otro reportaje al respecto: Desaparecidas: la agonía sin fin de las familias que no dejan de buscar
La jefa de la Bancada Nacional del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Marlene Miranda Palma, presentó un anteproyecto de ley que plantea incorporar nuevas garantías en la Ley N° 348, norma orientada a asegurar a las mujeres una vida libre de violencia. La propuesta está siendo socializada. Sin embargo, esta apertura puede tener doble filo, considerando que hay un movimiento en redes sociales que pide la abrogación de esta norma. Las alertas están encendidas.
El Foco y el Mundo (por Violeta Castillo)
Siempre aparece algo más
¿Se acuerdan del caso de Gisele Pelicot? La historia de esta ciudadana francesa que fue drogada y abusada por su esposo, quien además convocó a más de 50 otros hombres para violarla, nos estremeció a todas y nos alertó sobre un patrón que va más allá de hechos aislados, sino de algo sistemático.
Un reportaje de CNN hoy nos lo confirma, hace unos días se publicó la investigación de un equipo de periodistas que reveló la existencia de una Academia Global de Violación en plataformas digitales, donde hombres difunden contenido sobre cómo drogar a sus parejas y abusar de ellas, también comparten y monetizan esos contenidos.
Solo en febrero, vieron ese contenido más de 62 millones de hombres, sí, como cinco veces Bolivia entera.
- Aquí les dejo un explainer cortito
- Y aquí una reflexión: La Academia de Violadores que no importa a los medios
Ahora, algo de aquí a lado.
Pasó desapercibido en el mainstream, pero en marzo se sentó un precedente. Un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó al Estado peruano que se juzgue a los responsables de las esterilizaciones forzadas ocurridas en los 90’s durante la presidencia de Fujimori.
Se calcula que cerca de 300.000 mujeres, principalmente campesinas e indígenas, fueron sometidas a esterilizaciones no consentidas.
Muchas de ellas hoy se organizan para alzar la voz, resistir y exigir justicia y reparación.
- Lee el reportaje aquí: Escrito en el cuerpo: esterilizaciones forzadas en Perú
Firmas
Hoy dos notas para la reflexión:
- Una de Daniel Siles del Colectivo Infinitum: Madres infalibles y padres de humo
- Otra de Anael Torres en Vidas y Divanes: Enfrentando al odio en las redes
Y nos despedimos con música








