Conquistan el Legislativo
Mujeres reconfiguran el mapa político de Bolivia
El 52,4 % de los escaños legislativos estarán ocupados por mujeres
En un país donde las mujeres tardaron siglos en ser reconocidas como ciudadanas plenas, Bolivia dio dos pasos históricos que reconfiguran su mapa político en su Bicentenario.
Por primera vez desde el retorno a la democracia, las mujeres ocuparán más de la mitad de los escaños en la Asamblea Legislativa Plurinacional, mientras que una reciente sentencia del Tribunal Constitucional obliga a que, desde 2030, todos los binomios presidenciales deberán integrar obligatoriamente la paridad de género.
Ambos avances no solo rompen récords. Son calificados como “golpes certeros al patriarcado político boliviano”.
Más de la mitad del Legislativo será femenino
Con la presentación oficial de los resultados de las Elecciones Generales de 2025, Bolivia alcanza un umbral que parecía utópico hace dos décadas. El 52,4 % de los escaños legislativos estarán ocupados por mujeres.
En detalle, 21 de los 36 escaños en el Senado (58,3 %) estarán en manos femeninas, y en la Cámara de Diputados, 66 de 130 (50,7 %) serán diputadas electas, según datos del Observatorio de Género de la Coordinadora de la Mujer.
“Este nuevo escenario nos impone el reto de acompañar, fortalecer y exigir el compromiso político de las nuevas legisladoras y legisladores, para que la igualdad no solo sea una cifra, sino una realidad transformadora”, afirmó Tania Sánchez, directora de la Coordinadora, en su análisis postelectoral.
El país andino sorprendió a la región en 2020, cuando logró una mayoría femenina en la Cámara Alta. Pero esta vez, el avance es transversal y contundente. Bolivia se coloca así entre los países con mayor representación femenina en sus órganos legislativos, un dato que contrasta fuertemente con la realidad de muchas naciones vecinas.
Sin embargo, este hito, no es homogéneo. En los espacios donde no existe una obligatoriedad legal de incluir mujeres en las listas, la representación disminuye drásticamente.
En los escaños indígenas especiales, por ejemplo, solo el 14,2 % será ocupado por mujeres. Y en los espacios supraestatales -un cuerpo poco visible pero clave en decisiones internacionales— apenas una mujer ha sido electa frente a seis hombres.
Esta disparidad, según la Coordinadora, responde a mecanismos permisivos que aún permiten la presentación de listas incompletas o sin paridad, especialmente en candidaturas especiales.





