Tuto vs Paz: Maneras de cambiar
Los candidatos a la presidencia empiezan a desplegar sus estrategias de cara a la segunda vuelta
Tras unos días de “hostilidad” vicepresidencial, los gallos principales saltaron a la cancha. Unos y otros han medido y estudiado el mapa que les puede llevar al éxito, o al fracaso, y ahí se han lanzado.
Rodrigo Paz Pereira se enfundó el saco nuevo, se engominó y se fue a la sede de la Cámara de Industria y Comercio (Cainco) de Santa Cruz, el centro neurálgico del poder económico nacional, y la plaza fuerte de Tuto Quiroga, y sacó su mejor performance presidencial. Sin miedos. Sin rodeos. Paz Pereira lleva toda la vida preparándose para este momento y más allá de la estrategia “magia”, siempre ha sido un excelente orador.
Tenía un mensaje para Tuto que le salió mejor de lo esperado: solo invitó a imaginar el futuro en el caso de que su competidor declinara, asegurando que se sentarían de inmediato a pactar la agenda, pero la bola corrió por el otro lado: no es verdad que pidió a Tuto que se baje, pero así lo recogieron las agencias… y las redes, siempre sedientas de sangre.
La estrategia de Tuto es justo la contraria: Cambio radical y sin contemplaciones, lo que implica asimilar a Paz Pereira con el masismo en todas sus formas. Tuto se declaró amenazado y aseguró que lo tendrían que matar para que saliera de la segunda vuelta.
El pulso siguió subiendo porque Rodrigo Paz sí aceptó la invitación de Arce a una reunión más o menos privada para hacerle conocer la situación del país, algo así como una reunión de traspaso de mando adelantada. Tuto declaró que “no se reúne con los carceleros de Pumari y Camacho”, siempre atento a la coyuntura, y que ya sabe que el país está en la ruina, al tiempo de pedir que el presidente informe al pueblo. Más cambio radical.
Paz Pereira optó por asistir a la reunión formal, con discurso crítico pero constructivo y un aire institucional responsable para alimentar el aura presidencial, de talante dialogante e inclusivo: cambio tranquilo pero cambio.
Las señales
El asunto es más aritmético que algorítmico, aunque algunos lleven dos semanas gritando muy fuerte en su burbuja, donde apenas queda nadie a quien convencer. Las contradicciones del binomio Paz – Lara son mucho más notorias que las de Tuto – JP, que son prácticamente calcos en diferente plano temporal, pero no se anulan. Paz busca a los votantes del centro democrático que siguieron a Samuel Doria Medina hasta el final, y de hecho ya se empieza a dejar ver con varios de sus cuadros, que sin duda no han perdido el tiempo para llenar el vacío que ha acompañado a Paz Pereira en toda la campaña. Lara mientras tanto le habla a la gente de lo que quiere escuchar, como Milei, como Trump, como Bolsonaro… ninguno de ellos, por cierto, ejemplo de diplomacia y, ninguno de ellos, electo por el voto de las élites.
Tuto también busca esos votantes, aunque con una estrategia muy diferente, y el miedo funciona a veces. Es un millón de votos.
Hay otro millón flotante: el que Evo Morales invitó a votar nulo y lo hicieron para reafirmarlo al mando de la dirección de lo que sea que quede del MAS, pero la segunda vuelta es otra historia y Evo lo sabe.





