Chile abre sus alegatos y culpa a empresa privada chilena por construir canales en el Silala
Chile abrió a las 09.00 la defensa de sus alegatos orales sobre el uso de aguas del Silala. Bolivia hará lo mismo el lunes.



El equipo jurídico de Chile comenzó a las 09.00 de este viernes con la defensa de sus alegatos orales en la Corte Internacional de Justicia de La Haya y la abogada, Johanna Klein Kranenberg, afirmó que la empresa de interés privado chileno Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (FCAB) construyó los canales para generar un flujo artificial del Silala hacia Chile.
“En 1997 rescindió la concesión boliviana de 1908, el motivo fue que el agua no se utilizaba para fines ferroviarios, esto significa que FCAB tuvo que abandonar su toma en Bolivia y no pudo, seguramente manteniendo los canales que habría construido bajo licencia en territorio boliviano, aunque ha seguido extrayendo agua en su toma en territorio chileno. Debo señalar que para esa época FCAB era propiedad de intereses privados en Chile, aunque seguía siendo una empresa inglesa”, dijo la jurista en derecho internacional.
La representación chilena comenzó este viernes con la defensa de sus alegatos, con la agente para el caso Silala, Ximena Fuentes, quien afirmó que los argumentos bolivianos se basan en defender una porción de canales hidráulicos que generan un flujo artificial y por el que reclama soberanía. La abogada aseguró que ambas partes reconocen que el Silala es un río y que los dos estados en litigio tienen derecho a la “utilización equitativa y razonable”.
Fuentes reveló que, con base de esta teoría, hubo una propuesta de negociación en junio de 2019.
“Respecto a términos de una solución, a la que no recibió respuesta alguna por parte de Bolivia. En esta propuesta de solución, las partes habrían reconocido que ambas partes tienen derecho al uso equitativo y razonable del río Silala y que Bolivia puede desmantelar los canales como le parezca oportuno”, enfatizó la agente chilena.
Johanna Klein Kranenberg afirmó que, en 1908, FCAB obtuvo la concesión de uso de aguas del Siloli (nombre que también tenía el afluente) y logró licencia de construcción de canales por la entonces prefectura de Potosí. Dos años antes tuvo el aval en Chile para el uso del caudal, cuyo fin era para el funcionamiento de locomotoras.
“Esto pone fin a cualquier teoría sostenida por Bolivia en el pasado, que los canales fueron construidos para desviar las aguas de Bolivia hacia Chile”, dijo la jurista; agregó que el Estado chileno no puede asumir responsabilidad sobre las acciones de la empresa privada.
“Todas las obras hidráulicas, incluyendo los humedales en los años 20, fueron ejecutados por FCAB, bajo concesión boliviana de 1908, bajo consentimiento de Bolivia. Chile no tiene ninguna responsabilidad sobre las obras hidráulicas; en palabras, sería incomprensible que el Estado chileno quiera atribuirse dicha responsabilidad”, afirmó Klein.
La investigación chilena hace referencia a documentos de 1910 que autorizan la extensión de tuberías para dirigir el curso de aguas. La abogada del equipo chileno mencionó que en Bolivia no se da uso productivo a la vertiente desde 1907, salvo para un centro militar cercano, pese a que se anunció un centro piscícola y embotelladora.
Chile menciona que luego de rescindir la concesión de uso de aguas en 1997, “Bolivia no ha tomado una medida material para la restauración del Silala, a pesar de la intención en esta corte, una vez terminada la concesión de 1908, no había nada que limite a Bolivia a que pueda desmantelar las acequias en su territorito, pero ha decidido no hacerlo; no sabemos por qué”, agregó.
La exposición chilena continuará hasta las 13.00. Bolivia hará su defensa el lunes.