Combatirá «grupos terroristas»
Fujimori: Perú se une al Escudo de las Américas
Enmarcó la adhesión como señal que su Gobierno «no va a retroceder ante quienes pretenden imponer el terror sobre la ley»
La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, utilizó su intervención ante la Asamblea General de la ONU para equiparar a las organizaciones criminales con grupos terroristas y ratificar la subordinación de su Gobierno a la política exterior de Estados Unidos, confirmando la adhesión de su país al «Escudo de las Américas», la iniciativa de seguridad hemisférica impulsada por la Administración de Donald Trump.
Durante el Debate General del 81.º período de sesiones, Fujimori sostuvo que Perú enfrenta «otro tipo de guerra, que es la declarada por organizaciones criminales transnacionales», a las que definió como «enemigos del Estado democrático».
La mandataria afirmó que, una vez que estas organizaciones sean calificadas legalmente como terroristas, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional quedarán habilitadas para actuar contra lo que llamó una «amenaza al orden interno».
El planteo de Fujimori —dedicado a delitos como narcotráfico, extorsión, trata de personas y minería ilegal— no explicitó qué garantías regirían la intervención militar contra estas organizaciones ni cómo se evitaría que la figura de «terrorismo» se aplique de forma extensiva.
Durante su discurso, Fujimori confirmó además la incorporación de Perú al Escudo de las Américas, la iniciativa de seguridad regional impulsada por el gobierno de Trump para coordinar la lucha contra el crimen organizado transnacional en el continente. La mandataria enmarcó esa adhesión como una señal de que su Gobierno «no va a retroceder ante quienes pretenden imponer el terror sobre la ley».
Según expertos consultados sobre el tema, esta iniciativa busca alinear y subordinar a los países miembros detrás los intereses estratégicos de Estados Unidos, con el objetivo de expulsar a los competidores no hesmiféricos (China) del continente y hacerse con recursos estratégicos. En entrevista con el programa Notables de teleSUR, el analista político Ramón Méndez, señaló que se trata de otra forma de la política exterior estadounidense, «una fachada para continuar con la Doctrina Monroe o Donroe».








