Narcotráfico
‘El Mayo’ Zambada es sentenciado a cadena perpetua
El sentenciado fue introducido al narcotráfico a los 19 años y fue escalando hasta el liderazgo del Cartel de Sinaloa
Ismael «El Mayo» Zambada García fue formalmente sentenciado a cadena perpetua y a la confiscación de 15 mil millones de dólares, tal como se había acordado después de que se declaró culpable de múltiples cargos de narcotráfico y cedió su derecho a un juicio.
La audiencia se llevó a cabo en el Tribunal Federal del Distrito Este de Brooklyn, bajo la presidencia del juez federal Brian Cogan, el mismo magistrado que presidió los juicios de Joaquín «El Chapo» Guzmán y de Genaro García Luna.
Durante la diligencia, el juez Cogan se refirió a los cargos, las penas correspondientes y las implicaciones de la declaración de culpabilidad. Zambada, vestido con su uniforme de reo y sin expresar ninguna reacción física, fue interrogado sobre si comprendía las consecuencias y si tenía algo que declarar.
Al respecto, el sentenciado respondió textualmente: “acepto la responsabilidad de lo que hice, lo que hice estuvo mal”. Además, agregó que “acepto mi castigo” y expresó su deseo de que sus palabras lograran llevar a que otros no sigan en la vida del crimen, sentenciando que “La violencia debe de acabar en México…. Nadie gana en este tipo de guerra”.
Tras la solicitud de sus abogados defensores, encabezados por Frank Pérez, el juez recomendó al Buro de Prisiones colocarlo en una instalación penal que cuente con los servicios médicos requeridos para sus condiciones físicas y mentales.
La sentencia no necesariamente marca el fin de la odisea legal para el exlíder del Cártel de Sinaloa. Aunque su defensa reiteró que Zambada no buscó cooperar para una reducción de su condena ni informó a miembros de su organización o funcionarios del gobierno mexicano, no se descarta una posible cooperación futura.
El Departamento de Justicia podría ofrecerle un acuerdo para la elaboración de expedientes contra criminales, exfuncionarios, políticos, militares y policías en México a cambio de una eventual reducción de su sentencia. Su defensa enfatizó que, al aceptar la culpabilidad desde el inicio, le ahorró al gobierno millones en gastos y evitó presentar evidencias y testigos en un juicio abierto.
El fiscal federal Joseph Nocella destacó en una carta que “por décadas, el acusado fue uno – y tal vez el mayor – de los narcotraficantes más prolíficos y poderosos en el mundo”, y que pagó millones en sobornos a todos los niveles del gobierno mexicano.





