• 18 de julio 2026
  • Menú
    • Opinión
    • Editorial
    • Reflexión
    • Tema del día
    • Columnas
    • Suplementos
    • La Gobernación Informa
    • La Alcaldía Informa
    • La Subgobernación de Cercado informa
    • El SEDEGES informa
    • YPFB Chaco informa
    • Secciones
    • Ecos de Tarija
    • Nacional
    • Internacional
    • Campeón
    • Pura Cepa
    • Crónica
    • Multimedia
    • Merodeos
    • Reportajes
    • El Paisito
    • Búsqueda
    • Listado de autores
    • Semanarios
    • La Mano del Moto
    • La Billetera
    • Cántaro
    • Patria Grande
    • Suscripción Digital
    • Edición
    • Archivo Histórico
    • Archivo Web
    • Despertador / Newsletter
Menú
  • Suscripción Digital
    • Edición
    • Archivo Histórico
    • Archivo Web
    • El Despertador
  • Ads El País
  • Comodín
  • Opinión
    • Editorial
    • Reflexión
    • Tema del día
    • Columnas
  • Suplementos
    • La Gobernación Informa
    • La Alcaldía Informa
    • La Subgobernación de Cercado informa
    • El SEDEGES informa
    • YPFB Chaco informa
  • Secciones
    • Ecos de Tarija
    • Nacional
    • Internacional
    • Campeón
    • Pura Cepa
    • Crónica
    • Multimedia
    • Merodeos
    • Reportajes
    • El Paisito
  • Búsqueda
    • Listado de autores
  • Semanarios
    • La Mano del Moto
    • La Billetera
    • Cántaro
    • Patria Grande
  • Ecos de Tarija
  • Nacional
  • Campeón
  • Edición
  • Comodín

Mediterráneo: La caída interior

Este texto forma parte de la newsletter Mediterráneo de análisis de la coyuntura internacional y su impacto en Bo0livia que cada viernes distribuye nuestro director. Si quieres recibirlo directamente en tu correo, suscríbete

Internacional
  • Jesús Cantín
  • 14/12/2025 00:46
Mediterráneo: La caída interior
Mediterráneo

Estimados y estimadas

Rara vez los regímenes políticos se derrumban desde fuera, sobre todo si no involucra una atroz guerra con cientos de víctimas. El nazismo cayó en Alemania, sí, pero Corea quedó partida en dos y el régimen de Franco en España no dio paso a la democracia hasta que las fuerzas internas lograron desmontar 40 años de dictadura. Los talibanes se retiraron de Afganistán tras la operación que siguió al derrumbe de las Torres Gemelas en Nueva York y 20 años después volvieron al trono como si no hubiera pasado nada.

Arabia Saudí, Indonesia, lo que sea que pasa en la India y en China, en Argentina o en Bolivia, son básicamente procesos donde el poder y la soberanía entran en discusión con las pulsiones populares que si se leen a través de los lentes de la ortodoxia occidental encuentran contradicciones o hitos inexplicables. Los ritmos sociales son evidentemente diferentes, y también las miserias de cada régimen para administrar su poder y ejercer la represión contra su propio pueblo.

En esto, la cobertura internacional que reciben unos regímenes sobre otros no suelen tener que ver con el sadismo, sino con la riqueza. Se puede administrar a la vez la normalización de relaciones con un país cuyo jefe manda descuartizar periodistas en embajadas, lleva a activistas a morir de inanición al polo norte o que estaba hace cuatro días en la lista de terroristas más buscados del mundo siempre y cuando se alinee a los paradigmas de unos y desprecie los de los otros.

Es por ello también que las presiones, sanciones y amenazas de potencias extranjeras nunca suelen salir especialmente bien, sobre todo porque no acaban de conectar de verdad con las lógicas nacionales: Ahí está Cuba y ahí está Rusia por no ir más lejos.

Lo acabamos de vivir en Bolivia: el régimen del MAS parecía indestructible. Cinco victorias consecutivas donde solo en 2019 se puso en riesgo la mayoría absoluta – propiciando un desenlace violento – han acabado con un 3,17% de voto en 2025. La misma gente que lo votó siempre consideró que había llegado el momento de cambiar, encaminando su voto hacia otra opción diferente que al menos había expresado cierto respeto en campaña y que por cierto, con mayor o menor acierto, se habían quedado en el país a resistir y plantear alternativas, incluyendo a Samuel Doria Medina que fue el gran derrotado de la reciente campaña. Lo que ya Rodrigo Paz quiera hacer con el respaldo obtenido es cuestión de otros análisis.

La salida de María Corina Machado de Venezuela en dirección a Oslo para recibir un cuestionado Nobel de la Paz – por aquello de que haya planteado en varias ocasiones la intervención violenta en su propio país – ha dejado un mensaje al menos contradictorio en la propia oposición venezolana, muy tocada por la masiva migración que ha convertido en inviable el derrocamiento democrático o popular de Nicolás Maduro.

  • Lea también: Qué es la flota de buques fantasma por la que se acusa a Venezuela de burlar las sanciones para exportar su petróleo
  • Lea también: "Piratas del Caribe": Maduro condena el robo de petrolero por EE.UU.

Con la nueva versión de la doctrina Monroe ya aprobada; con el 25% de las tropas de Estados Unidos desplegadas frente a las costas de Venezuela y con Trump amenazando día sí y día también con una despliegue terrestre – que muy pocos consideran viable -, la posibilidad de perder a la lideresa había generado cierta confusión, pues en cuanto se apagan las luces, y tal como pasó con Leopoldo López o Ignacio González, el tema sale de la agenda.

  • Lea también: Sobre la Doctrina Miami

Probablemente Machado emule a Guaidó y regrese a Venezuela poniendo al régimen de Maduro de nuevo en posición vulnerable ante sus gobernados, buscando una nueva chispa que agite los ánimos – como sería su detención – pero que esta vez no tenga como objetivo aumentar la presión internacional sobre Maduro, sino directamente justificar la operación terrestre. Sería sin duda una vuelta de tuerca más en el ya de por sí desquiciado mundo en el que vivimos: la entrega de Nobel de la Paz desatando una guerra de invasión.

  • Lea también: "Por supuesto que voy a regresar a Venezuela, sé los riesgos que estoy asumiendo": María Corina Machado habla con la BBC tras reaparecer en Oslo

En la edición de hoy, un poco más reducida de lo habitual por cuestiones logísticas, abordamos el documento estratégico de política exterior de Estados Unidos, que pone negro sobre blanco todo lo que ya ha quedado por demás evidenciado; de la recta final en las elecciones chilenas, donde todo parece estar dicho, y de la agonía de las Naciones Unidas


Doctrina Trump Monroe

¿Qué pasó?

Washington publicó el jueves por la noche su documento estratégico en política exterior, en el que básicamente asume las tesis de la ultraderecha, acusa del supuesto declive de la UE a la inmigración y relanza el intervencionismo en América Latina. Nada que no hayamos escrito siempre aquí aun a riesgo de ser cansino.

  • Lea también: Trump sostiene que Europa se enfrenta a la “desaparición de su civilización”

¿Y ahora qué?

El documento efectivamente es poco más que la redacción ordenada de su “despliegue diplomático” en estos últimos 11 meses y en el que no deja lugar a la interpretación: “Este documento es una hoja de ruta para garantizar que Estados Unidos siga siendo la nación más grande y exitosa de la historia de la humanidad y el hogar de la libertad en la Tierra”, pero hay matices: de alguna forma renuncia al dominio global y reconoce las esferas de influencia, dando alas a China, por ejemplo.

  • Lea también: La Doctrina Monroe, 200 años después

El capítulo que ha levantado ampollas es básicamente el del “hemisferio occidental” porque básicamente verbaliza la vigencia del intervencionismo total: “Tras años de abandono, Estados Unidos reafirmará y aplicará la doctrina Monroe [en Latinoamérica] para restaurar su preeminencia” con el “corolario Trump” y porque considera con todo lujo de detalles y expresiones a Europa como un conjunto de naciones decadente – ni siquiera rival, sino “obstáculo” para alcanzar sus intereses  – a la que tal vez intente salvar.

  • Lea también: Honduras: elecciones bajo la Doctrina Monroe
  • Lea también: Trump pone a la UE ante su mayor temor: la injerencia política de su gran aliado

Trump básicamente asume las tesis de la ultraderecha: Culpa esencialmente de todo a la migración, pero también desahucia el sistema liberal: habla de “seguridad económica”, “comercio equilibrado” a golpe de aranceles y de asegurar como sea necesario el acceso a los suministros de materiales críticos.

  • Lea también: Un nuevo ciclo transatlántico: ventajas de la migración latinoamericana en Europa

China es el enemigo, pero a la vez le reconoce una esfera de influencia en la que operar y no da demasiadas pistas; de Rusia – que ya no considera amenaza - habla bastante menos que de Ucrania, lo que de nuevo en Europa ha generado revuelo al considerar que Trump asume las tesis de Putin y que están solos ante Rusia; de Oriente Medio da por superada su prioridad luego de que Israel liquidara prácticamente a Irán y sus aliados en la región, y abriera una nueva etapa de relación con Arabia Saudí y los Emiratos, un equilibrio regional ficticio que quién sabe por dónde explotará, pero que deja tranquilo a Trump, y de África dice que lo que toca es hacer negocios beneficiosos para ambos y dejarse de ayudas y cooperaciones, y en eso algo de razón lleva: los beneficios siempre se fueron al norte y quedaron las migajas.

  • Lea también: No, Trump no quiere derrocar a Maduro por el petróleo

Como a toda acción le sigue una reacción, veremos qué pasa con el resto del mundo. Eso sí, Alemania empieza a querer liderar una suerte de resistencia europea al despotismo de Trump. Y eso ya lo hemos vivido alguna vez.

  • Lea también: Diario de Berlín: las torsiones de la memoria alemana

¿Y qué hay de lo nuestro?

El nuevo gobierno de Bolivia va a su ritmo, concentrado en los problemas internos y sin hacer demasiadas menciones al contexto internacional. Nada de derechos humanos, nada de condenar bombardeos, nada de nada.

La alineación con Estados Unidos es total sin que se vea claramente la reciprocidad. Hay mucho que hacer ante los organismos internacionales antes de apelar al apoyo de EEUU para pedir un rescate y la idea de un swap, viendo cómo le ha ido al amiguísimo Javier Milei, no parece la mejor de las ideas. Aun así, se han privilegiado incluso las relaciones con Israel antes que con los países vecinos.


Próximo volteo, Chile

¿Qué pasó?

Aun nada, pero todas las encuestas han venido indicando que este domingo 14 de diciembre José Antonio Kast será elegido nuevo presidente de Chile con una amplia mayoría frente a Jeanette Jara

  • Lea también: Presidenciales en Chile: La batalla final

¿Y ahora qué?

El informe post electoral de la primera vuelta del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag), alineado a la izquierda popular – aunque se distanciara críticamente del gobierno de Gabriel Boric – deja poco margen a la interpretación: el 75% de la población votó a la derecha en la primera vuelta.

  • Lea también: Chile: informe postelectoral de la primera vuelta

El resultado desmontó uno de los mitos a los que se aferraban los simpatizantes de Boric y su sucesora Janette Jara: el voto obligatorio sí movilizó a más población en barrios pobres, pero no votaron a la izquierda.

El resultado además evidenció el enésimo fracaso de las encuestas que de nuevo no ayudaron ni a los medios analistas cercanos y mucho menos a los lejanos. En este boletín hicimos eco de la batalla de “las tres derechas” – el pinochetista Kast, el libertario nacionalista Kaiser y la liberal-conservadora de toda la vida Mattei – y se acabó colando tercero Franco Parisi y su “Partido de la Gente” con un 20% de los votos.

  • Lea también: Chile: tres derechas y un sillón

Parisi se declara “ni facho ni comunacho”, aunque patea más a la derecha; critica a las élites - como Milei - y representa de alguna forma a las clases medias emergentes, pero no será clave en la segunda vuelta salvo giro inesperado. Las encuestas – esa piedra en la que tropezaremos 70 veces – dicen que el 75% de sus votantes votarán blanco o nulo.

  • Lea también: Ni facho ni comunacho: Franco Parisi y el «otro pueblo» chileno

Con Trump gobernando el mundo, Bolsonaro y Milei en el entorno cercano y una Europa cada vez más ultra, invocar el temor a Pinochet para frenar a Kast esencialmente no sirve de nada.

Con la caída del régimen izquierdista en Chile, queda en el escenario Lula, que dice irá a la reelección el año que viene; Petro, que espera no contaminar demasiado a su delfín, sea quien sea, del Pacto Histórico para que pelee la reelección el año que viene, y Orsi en el pequeño Uruguay, cuya política de “izquierda” a la europea ya no alienta rebeliones.

  • Lea también: “Make Latam Great Again”: el año en que la región giró a la derecha

El giro continental a la derecha está consumado a la espera de que unos y otros se definan como una izquierda más nacional o más liberal. A Trump le da un poco lo mismo mientras se acomoden a su estrategia.

¿Qué hay de lo nuestro?

Chile es un país clave para Bolivia en toda su dimensión, más desde que se apostó a la descarga marítima de combustibles. La agenda marítima está pendiente: urge una nueva fórmula creativa que permita avances diplomáticos en los objetivos de Bolivia – alguna vez se ha hablado en una zona de soberanía trinacional a partir de un triángulo deprimido y ahora amenazado por la voracidad de los buscadores de litio, etc.

Obviamente Luis Arce tiró a la basura cuatro años de supuesta sintonía con Boric para haber intentado avanzar, y no parece que Kast vaya a ser ningún aliado estratégico para esos fines. Seguramente Rodrigo Paz hubiera preferido coincidir con Boric.

La agenda pendiente va a tener que ver con la migración: Boric y Del Castillo pactaron políticas restrictivas incluyendo vayas y deportaciones de las que nunca quisieron hablar demasiado. Con Kast irá a más. Además, Kast como Kaiser convirtieron la delincuencia en una cuestión “de extranjeros” y el asunto “chutos” no ayudó.

Como sea, ambos países coinciden – salvo sorpresa – en un momento de reinicio que podría ser fructífera para ambos. O no.


Para seguir: El futuro de la ONU

El documento estratégico de política exterior de Estados Unidos, los planes de Trump, el avance de la India, la estrategia de expansión china y muchos de los conflictos latentes en el mundo tiene una especie de denominador común: la irrelevancia de Naciones Unidas.

  • Lea también: La ONU80 es menos una reforma que un manual de sobrevivencia

En la última Asamblea General en Nueva York en septiembre se escucharon palabras gruesas, amenazas, críticas y mucho más, pero sobre todo dejó patente su incapacidad para resolver conflictos –Gaza, Ucrania, Congo, etc., -. Hace 20 años la organización lo apostó todo a la lucha contra el calentamiento global, que luego se convirtió en “cambio climático” que asusta menos y se esforzó tanto que quedó prácticamente reducida a ello. Operaciones militares unilaterales no ayudaron.

  • Lea también: El Acuerdo de París no es un fracaso: sin él estaríamos mucho peor

El paso del tiempo ha encasillado a la organización y la ha apartado del resto de sus objetivos. El multilateralismo nunca se ejerció. Hoy son las grandes potencias las que más cuestionan y critican precisamente esta organización que si algo ha hecho ha sido mantener el status quo.

En un nuevo concierto basado en esferas de influencia y paz armada, la ONU se juega su propia existencia, y capaz solo eso.

  • Lea también: El próximo secretario general de la ONU gustará a EEUU o será vetado

En 2026 se elige nuevo secretario General, que empezará a ejercer el mandato el 1 de enero de 2027 y realmente parece quedar un mundo entero hasta entonces.

Alguna vez han sonado Michelle Bachelet, Emanuel Macron, Alicia Bárcena o Rebeca Grynspan entre quienes quieren un candidato fuerte que lidere una reconstrucción.

  • Lea también: La ONU abre la carrera para elegir a su próximo secretario general: quiénes son los candidatos y cómo es el proceso
  • Lea también: ONU: cinco mujeres buscan la Secretaría General, un cargo nunca ocupado por una mujer

Sin embargo, es poco probable que eso suceda.


LAS RECOMENDADAS

Esta semana he estado corto de tiempo así que les dejo unas pocas lecturas que yo también me he anotado para leer

  • Esto que es nacional: Bolivia: hallan el mayor conjunto de huellas de dinosaurios
  • Esto de DW: Siete gráficos que explican los lazos EE.UU.- América Latina
  • Esto de Diálogo Político: Entre el palacio y el banquillo: política y justicia en América Latina
  • Esto de Anfibia: No sos vos, es el peso

Muchas gracias por leernos. 

Recuerden que pueden renovar su suscripción aquí y que esta es la mejor forma de proteger el periodismo independiente.

Nos vemos en las calles

Apoya al periodismo independiente

Tienes acceso libre a 200 notas al mes. Para tener acceso ilimitado y muchos beneficios más adquiere tu Suscripción Digital. Comienza tu prueba gratis ahora

Suscríbete

¿Ya estás suscrita/o? No olvides iniciar sesión

Acceder

Si te interesa una suscripción corporativa o institucional llámanos al (+591) 78259007

  • #Mediterráneo
  • #Geopolítica Mundial
Comentarios

  • Lo más visto
  • Lo Último
    • 1
      El dólar flexible y la deuda pública golpean al sector constructor
    • 2
      FELCN: Aprehenden a una persona por venta ilegal de psicotrópicos
    • 3
      Irán y cuándo pasará a una ofensiva "total"
    • 4
      Presunto reclutador bélico está prófugo
    • 5
      Zúñiga paga fianza y sale de la cárcel
    • 1
      Bomberos y voluntarios siguen combatiendo el incendio en Quirusillas
    • 2
      FELCN: Aprehenden a una persona por venta ilegal de psicotrópicos
    • 3
      Caso narcomaderas: Chile sigue investigando, mientras Bolivia ya habla de reparación por el "falso positivo"
    • 4
      Presunto reclutador bélico está prófugo
    • 5
      Impuestos: JP Velasco urge al 50/50 como solución

Noticias Relacionadas
Mediterráneo: El otro lado
Mediterráneo: El otro lado
Mediterráneo: El otro lado
  • Internacional
  • 24/05/2026
El mapa de las Trece Colonias, el germen de Estados Unidos
El mapa de las Trece Colonias, el germen de Estados Unidos
El mapa de las Trece Colonias, el germen de Estados Unidos
  • Internacional
  • 05/07/2026
Mediterráneo: Todos los cambios
Mediterráneo: Todos los cambios
Mediterráneo: Todos los cambios
  • Internacional
  • 05/07/2026

Puedes publicar tu anuncio en la
página de inicio o en el interior de las notas

Escoge una opción para ver
los espacios disponibles

Página de inicio Interior de Nota

Contacto

  • Calle Colón No. 968 - Tarija, Bolivia
  • (591 4) 664 2732 - (591) 78259007
  • [email protected]

Acerca de Nosotros

  • Quiénes somos
  • Términos y condiciones
  • Políticas de privacidad
© Copyright 2026 :: Boquerón Multimedia | Desarrollado por ITGROUP SYSTEMS