Entre la desazón y la euforia
América Latina tras la imposición de aranceles de Trump
Los gobiernos de varios países de la región hablaron de los pasos que darán para afrontar los gravámenes impuestos por EE.UU.



Varios gobiernos de América Latina han reaccionado entre la desazón, la confianza en su industria, el tono comedido y la euforia luego de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, diera a conocer la lista de los países que tendrán que pagar aranceles adicionales por los bienes que exporten a la nación norteamericana.
Ecuador mostró su satisfacción por haber recibido "el nivel más bajo"
Entre los países de Suramérica que han expresado su opinión, a través de sus ministerios de Relaciones Exteriores o de sus principales voceros, se encuentran Colombia, Ecuador, Brasil, Perú y Argentina. Del mismo modo, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, también ha emitido una reacción.
La Cancillería colombiana emitió un comunicado conjunto con el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, donde recuerda que EE.UU. "ha sido históricamente un socio comercial estratégico" para la nación suramericana y se agrega que, en 2024, las exportaciones a territorio estadounidense alcanzaron los 14.336 millones de dólares, que representaron 28,9 % del total de las exportaciones colombianas en el mundo.
En el documento se asevera que el Gobierno colombiano desarrolla una "estrategia integral para ampliar y consolidar nuevos destinos" para las exportaciones, como Europa, Asia, el Medio Oriente y América Latina. No obstante, se continuará con el trabajo coordinado con EE.UU. y con el sector privado, a través del diálogo y la cooperación.
"La reciente imposición de un arancel base de 10 % debe asumirse como una oportunidad para acelerar esta estrategia de internacionalización y consolidar la presencia de nuestros productos en más mercados del mundo", dicen los ministerios.
Por su parte, el presidente colombiano, Gustavo Petro, en un tono más conciliador que en otras oportunidades, afirmó la víspera que América Latina y Colombia "se benefician con la política de Trump sobre aranceles, en primera instancia" y que, al tomar la decisión basándose en áreas geográficas y no por tipo de productos, permite "mejorar posiciones competitivas" en la región.
"Es el momento de montar un cambio de matriz exportadora hacia mayores niveles de generación de valores agregados", exhortó.
En el caso de México, la situación fue distinta debido a que no fue incluido en el listado de países que tendrán aranceles adicionales.
La presidenta de México, al referirse a las razones para haber evitado los gravámenes extras, aseveró que se explica por "la buena relación" que existe entre las dos administraciones y por la fuerza que tiene su Gobierno junto al pueblo mexicano.
Aunque no lo celebró como Argentina, Ecuador mostró su satisfacción por haber recibido "el nivel más bajo", "sin medidas adicionales ni sanciones particulares", de los aranceles anunciados, al igual que otros países vecinos y de otros continentes.
"El Gobierno nacional continuará fortaleciendo las relaciones con nuestro principal socio comercial", dice el texto.
Por su parte, el Gobierno de Brasil lamentó la medida, al considerar que "viola los compromisos" del país norteamericano "con la Organización Mundial de Comercio (OMC)" y tendrá efectos en los intercambios entre las dos naciones.