Busca ser la primera presidenta electa del país
Ecuador: Luisa González es la candidata del correísmo
La aspirante, criticada por su posición frente a la despenalización del aborto, contempla la posibilidad de una constituyente, en caso de llegar a la presidencia



Luisa González es oficialmente la candidata del movimiento Revolución Ciudadana (RC), que lidera el expresidente Rafael Correa, para optar a la presidencia de Ecuador después de que el mandatario Guillermo Lasso decretara 'muerte cruzada' y disolviera a la Asamblea Nacional.
Sobre la candidatura de esta agrupación hubo mucha expectativa, ya que se trata de la principal fuerza política de Ecuador, tomando en cuenta los resultados de las elecciones locales de febrero pasado.
Inicialmente, el sábado pasado había sido escogido el exvicepresidente Jorge Glas como el candidato, pero este declinó y propuso el binomio de González con Andrés Arauz —excandidato presidencial por el correísmo en 2021— como aspirante a la vicepresidencia, en la convención del movimiento que se celebró en la ciudad de Portoviejo, en la provincia de Manabí.
"Tengo que decirles que yo declino formalmente a mi candidatura, a cualquier candidatura, por esta ocasión. Hay que cuidar el proyecto", dijo Glas, quien un día antes recuperó sus derechos políticos por una resolución judicial.
Asimismo, Glas describió a González como una mujer "guerrera, valiente, compañera de lucha, profesional, militante, revolucionaria".
Por su parte, González, tras ser designada y dirigirse a los simpatizantes de la RC, dijo que el objetivo de un eventual gobierno suyo es "recuperar la Patria".
"Vamos a ir hacia el país de la seguridad, de la paz y el bienestar para siempre [...] Ya lo hicimos y lo vamos a volver a hacer", enfatizó tras señalar que tiene "la fuerza, la capacidad y el valor" para enfrentarse a esta misión.
Se definió a sí misma como "una mujer revolucionaria de la paz". "Vamos a tomar al toro por los cuernos y vamos a enfrentar las causas generadoras de la violencia y la delincuencia: hambre, pobreza, falta de educación, ausencia de oportunidades", añadió.
La aspirante a la presidencia criticó a los gobiernos de Lasso y su predecesor, Lenín Moreno, por convertir a Ecuador en "un país sin rumbo" y sin ilusiones. "Destruyeron la institucionalidad, los servicios, las obras, la salud, la educación, la cohesión social y el concepto del bien común", dijo.
Carrera política y cargos públicos
Luisa Magdalena González Alcívar es una abogada de 45 años. Nació en Quito, pero siempre ha vivido en Manabí, y ella se identifica como montubia —haciendo referencia a los campesinos de la costa ecuatoriana—, según dejó claro en una entrevista que concedió a Ingobernables EC el domingo.
"Soy una mujer, una madre, una hija, una profesional, de Canuto (parroquia del cantón Chone, en Manabí) capital política de Ecuador. Me defino como montubia, aunque por esas circunstancias de la vida nací en Quito, fue circunstancial, mi madre estaba de vacaciones […] soy chonera", comentó.
Esta política tiene dos hijos, el mayor de ellos tiene 29 años. "Fui madre adolescente, me casé por la iglesia cuando tenía 15 años [...] Le dije a mis padres que me casaba y me dieron el permiso y me casé. Estuve siete años casada, después de eso me divorcié, salí adelante con mi hijo mayor, estudiaba, trabajaba, me lo llevaba los sábados a la universidad conmigo", relató.
González es la única mujer que contiende a la presidencia del país suramericano, puesto que los siete binomios restantes están encabezados por hombres y tienen a féminas como acompañantes de fórmula; la presencia de mujeres en las papeletas se da luego que el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) dispusiera que se aplique la paridad de género en las duplas, así como en las listas de asambleístas, ya que en agosto también se elegirán a 137 parlamentarios.
De ganar sería la primera mujer en ser electa presidenta de Ecuador. El país ya tuvo una mandataria, pero apenas por cinco días, del 6 al 11 de febrero de 1997, cuando Rosalía Arteaga, entonces vicepresidenta, asumió el cargo debido a la destitución de Abdalá Bucaram.