Rusia rechaza pretensiones territoriales de Estonia
Rusia descarta discutir sobre algún tipo de vigencia del Tratado de Paz de Tartu de 1920 en relación con Estonia y, mucho menos, analizar algún reclamo territorial, indicó ayer la Cancillería de esta nación. 'Hemos notado repetidamente que este tema está cerrado de una vez y por todas,...
Rusia descarta discutir sobre algún tipo de vigencia del Tratado de Paz de Tartu de 1920 en relación con Estonia y, mucho menos, analizar algún reclamo territorial, indicó ayer la Cancillería de esta nación.
'Hemos notado repetidamente que este tema está cerrado de una vez y por todas, no tenemos la intención de discutirlo. El Tratado de Tartu solo pertenece a la historia', aclara un comunicado del ministerio de Asuntos Exteriores.
Tal retórica no contribuye ni a la formación de una agenda positiva para nuestras relaciones, ni a la promoción del proceso de ratificación de los tratados fronterizos bilaterales, destaca la nota oficial.
La jefatura estonia intenta retomar el polémico asunto de la supuesta vigencia del Tratado de Paz de Tartu, firmado el 2 de febrero de 1920, firmado entre Estonia y la entonces República Socialista Soviética Federativa de Rusia, para regular la frontera mutua.
En 2005, se rubricó un paquete de acuerdos sobre la frontera, pero Rusia debió retirar su firma del arreglo, luego que el Parlamento estonio introdujo formulaciones políticas adicionales al texto de la avenencia, relacionados con el Tratado de Tartu, que dejó de funcionar.
El martes, el presidente del parlamento estonio y miembro del derechista Partido Conservador Popular, Jenn Pilluas, afirmó que Rusia debe devolver los 'territorios anexados' y regirse por el referido tratado de paz, algo rechazado rotundamente por Moscú.
Tallin encabeza la cruzada antirrusa en Europa, al promocionar sanciones contra Moscú y llamados a aumentar la presencia en esos países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
'Hemos notado repetidamente que este tema está cerrado de una vez y por todas, no tenemos la intención de discutirlo. El Tratado de Tartu solo pertenece a la historia', aclara un comunicado del ministerio de Asuntos Exteriores.
Tal retórica no contribuye ni a la formación de una agenda positiva para nuestras relaciones, ni a la promoción del proceso de ratificación de los tratados fronterizos bilaterales, destaca la nota oficial.
La jefatura estonia intenta retomar el polémico asunto de la supuesta vigencia del Tratado de Paz de Tartu, firmado el 2 de febrero de 1920, firmado entre Estonia y la entonces República Socialista Soviética Federativa de Rusia, para regular la frontera mutua.
En 2005, se rubricó un paquete de acuerdos sobre la frontera, pero Rusia debió retirar su firma del arreglo, luego que el Parlamento estonio introdujo formulaciones políticas adicionales al texto de la avenencia, relacionados con el Tratado de Tartu, que dejó de funcionar.
El martes, el presidente del parlamento estonio y miembro del derechista Partido Conservador Popular, Jenn Pilluas, afirmó que Rusia debe devolver los 'territorios anexados' y regirse por el referido tratado de paz, algo rechazado rotundamente por Moscú.
Tallin encabeza la cruzada antirrusa en Europa, al promocionar sanciones contra Moscú y llamados a aumentar la presencia en esos países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).


