Vizcarra contra el pedido de prisión para Kuczynski
El presidente peruano, Martin Vizcarra, manifestó su desacuerdo con el pedido de un fiscal de que el ex gobernante Pedro Pablo Kuczynski sea encarcelado por violar las normas de su detención domiciliaria. 'Los argumentos de la Fiscalía para revocar esta prisión domiciliaria no lo...



El presidente peruano, Martin Vizcarra, manifestó su desacuerdo con el pedido de un fiscal de que el ex gobernante Pedro Pablo Kuczynski sea encarcelado por violar las normas de su detención domiciliaria.
'Los argumentos de la Fiscalía para revocar esta prisión domiciliaria no lo justifican', declaró sobre la solicitud del fiscal José Pérez.
Vizcarra dejó en claro que respeta la autonomía del ministerio público y que opina como ciudadano sobre los argumentos de Pérez, de que, al recibir visitas de ex ministros y políticos y a un testigo de un caso en investigación, incumplió las condiciones de su detención domiciliaria.
Coincidió con los visitantes en que acudieron a ver a Kuczynski por motivos humanitarios y recordó que él mismo lo visitó cuando estuvo ingresado en una clínica, en abril pasado, por problemas cardíacos que determinaron que cumpla en su casa los 36 meses de prisión preventiva que le impuso un tribunal.
Vizcarra desvirtuó así tácitamente insinuaciones de que el gobierno estaría detrás del pedido del fiscal, como represalia porque dos de los visitantes, la vicepresidenta Mercedes Aráoz, y el parlamentario Carlos Bruce, rompieron la semana pasada con el gobierno.
El fiscal sustentará hoy ante el III Juzgado de Investigación Preparatoria su pedido de encarcelar a Kuczynski, quien renunció cercado por un escándalo de corrupción en marzo de 2018 y fue reemplazado por Vizcarra.
El abogado del ex gobernante, César Nakazaki, calificó la solicitud de Pérez de absolutamente injustificada y alegó que se mantienen los problemas de salud de su cliente, causa principal de la detención domiciliaria.
Kuczynski es investigado por cobrar a la empresa brasileña Odebrecht cerca de cinco millones de dólares por consultorías realizadas por una compañía de su propiedad, cuando él formaba parte del gobierno del hoy extraditable Alejandro Toledo (2001-2006).
Desde su posición en el gobierno, según la fiscalía, Kuczynski influyó para viabilizar contratos con Odebrecht para la construcción de obras públicas y el caso fue actualizado cuando fue elegido presidente hasta que se vio obligado a renunciar.
'Los argumentos de la Fiscalía para revocar esta prisión domiciliaria no lo justifican', declaró sobre la solicitud del fiscal José Pérez.
Vizcarra dejó en claro que respeta la autonomía del ministerio público y que opina como ciudadano sobre los argumentos de Pérez, de que, al recibir visitas de ex ministros y políticos y a un testigo de un caso en investigación, incumplió las condiciones de su detención domiciliaria.
Coincidió con los visitantes en que acudieron a ver a Kuczynski por motivos humanitarios y recordó que él mismo lo visitó cuando estuvo ingresado en una clínica, en abril pasado, por problemas cardíacos que determinaron que cumpla en su casa los 36 meses de prisión preventiva que le impuso un tribunal.
Vizcarra desvirtuó así tácitamente insinuaciones de que el gobierno estaría detrás del pedido del fiscal, como represalia porque dos de los visitantes, la vicepresidenta Mercedes Aráoz, y el parlamentario Carlos Bruce, rompieron la semana pasada con el gobierno.
El fiscal sustentará hoy ante el III Juzgado de Investigación Preparatoria su pedido de encarcelar a Kuczynski, quien renunció cercado por un escándalo de corrupción en marzo de 2018 y fue reemplazado por Vizcarra.
El abogado del ex gobernante, César Nakazaki, calificó la solicitud de Pérez de absolutamente injustificada y alegó que se mantienen los problemas de salud de su cliente, causa principal de la detención domiciliaria.
Kuczynski es investigado por cobrar a la empresa brasileña Odebrecht cerca de cinco millones de dólares por consultorías realizadas por una compañía de su propiedad, cuando él formaba parte del gobierno del hoy extraditable Alejandro Toledo (2001-2006).
Desde su posición en el gobierno, según la fiscalía, Kuczynski influyó para viabilizar contratos con Odebrecht para la construcción de obras públicas y el caso fue actualizado cuando fue elegido presidente hasta que se vio obligado a renunciar.