Envían bombas a CNN, Obama y Clinton
Los agentes federales investigaron el hallazgo de una serie de bombas caseras enviadas por correo a prominentes demócratas, entre ellos el expresidente Barack Obama y la ex secretaria de Estado y ex candidata a la presidencia, Hillary Clinton. Ambos paquetes eran similares al encontrado el...
Los agentes federales investigaron el hallazgo de una serie de bombas caseras enviadas por correo a prominentes demócratas, entre ellos el expresidente Barack Obama y la ex secretaria de Estado y ex candidata a la presidencia, Hillary Clinton. Ambos paquetes eran similares al encontrado el pasado lunes en la mansión del filántropo millonario George Soros. Pero no fueron los únicos. John Brennan, antiguo jefe de la CIA, la congresista Maxime Walters y Eric Holder, que ocupó el cargo de fiscal general durante la Administración Obama también recibieron cartas. Incluso la cadena de información 24 horas CNN estuvo en el objetivo del supuesto terrorista.
El falso remitente de todos los paquetes era el mismo: Debbie Wasserman Schultz, antigua presidenta del Comité Nacional Demócrata. La exjefa demócrata recibió de vuelta en sus oficinas en Florida la carta que iba dirigida a Eric Holder, ya que éste no reside en la dirección que figuraba en el sobre.
A poco menos de dos semanas para las elecciones legislativas del próximo 6 de noviembre, la mañana quedaba rota en términos políticos. Está siendo esta una campaña dura, a cara de perro, donde la integridad de la clase política, republicanos y demócratas, se lo juegan todo, incluso el presidente, Donald Trump, sin estar su puesto en las papeletas, enfrenta los comicios como un voto de confianza —o no— para lo que queda de mandato.
El falso remitente de todos los paquetes era el mismo: Debbie Wasserman Schultz, antigua presidenta del Comité Nacional Demócrata. La exjefa demócrata recibió de vuelta en sus oficinas en Florida la carta que iba dirigida a Eric Holder, ya que éste no reside en la dirección que figuraba en el sobre.
A poco menos de dos semanas para las elecciones legislativas del próximo 6 de noviembre, la mañana quedaba rota en términos políticos. Está siendo esta una campaña dura, a cara de perro, donde la integridad de la clase política, republicanos y demócratas, se lo juegan todo, incluso el presidente, Donald Trump, sin estar su puesto en las papeletas, enfrenta los comicios como un voto de confianza —o no— para lo que queda de mandato.


