Hidrocarburos: Las tres veces que Sánchez “confundió” a Evo

Áreas protegidas, Tariquía y la apuesta por el fracking causan revuelo en el área de los defensores de la Madre Tierra

El ministro Luis Alberto Sánchez asumió la cartera de Hidrocarburos luego de una meteórica carrera en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en la que pasó en quince años de ser un mero fiscal de campos a ser el vicepresidente de Contratos. Sánchez fue el elegido para la cartera de la tercera legislatura al hilo de Evo Morales, y fue posesionado el 23 de enero de 2015.

Sánchez asumió una cartera en la que la industrialización había empezado a emerger, ya con las dos separadoras culminando y con la planta de urea muy cerca de su entrega; pero tenía un serio problema: la exploración iba mal.

De las primeras medidas que impulsó Sánchez fue la de levantar la protección en las Reservas Naturales para la actividad hidrocarburífera. El 20 de mayo se promulgó el decreto que así lo establecía. 

Inmediatamente después, Sánchez se lanzó a la búsqueda de operadores dispuestos a asumir el trabajo con un área particular entre ceja y ceja: Tariquía. El 8 de abril de 2018, Morales en persona fue hasta Bermejo para promulgar las leyes que autorizaban la actividad en un área tan sensible para la protección medioambiental.

No contento, solo cuatro días después y también en Tarija, Sánchez llevó a Morales al salón principal del Hotel Los Parrales a presidir una cumbre con la flor y nata de los hidrocarburos en Bolivia y Tarija, donde se dio el anuncio de que Cancambria Energy Corp, una empresa especializada en exploración no convencional (fracking) se haría cargo del área de Miraflores, abriendo así las puertas a una de las técnicas más cuestionadas y peligrosas para la Madre Tierra.

Sánchez inaugura 2019 llevando a Evo Morales a inspeccionar un pozo en el que no hay todavía una concreción del volumen real y rentable de producción.