Tariquía, la vida y los dólares
El Domo Osso X3 es un pozo descubridor, es decir, el que debe dar el banderazo definitivo a la viabilidad de ese campo que tiene una decena de pozos más proyectados
El decreto 5503 ha caído, pero los contratos para la explotación del área San Telmo en el corazón de Tariquía no. Tampoco tendría por qué hacerlo automáticamente, pues son asuntos diferentes, aunque íntimamente relacionados.
El contrato por el área San Telmo en el corazón de Tariquía, contempla una docena de pozos, aunque el descubridor Domo Osso X3 esté pintado fuera de la lo que es propiamente la Reserva (a apenas 1,5 kilómetros). Petrobras y YPFB Chaco llegaron a un acuerdo con YPFB para explotar esa área y los contratos se aprobaron vía Asamblea a principios de 2018. Para entonces ya habían sonado todas las alarmas respecto a la escasez del gas, se habían perdido contratos de provisión y los proyectos en ciernes no acababan de dar resultados. La política de incentivos a las petroleras tampoco.
La reacción fue inmediata, pero el rechazo se volvió generalizado cuando una comitiva policial atropelló a una veintena de comunarios, sobre todo ancianos y niños, para abrir paso a ministros y petroleros. Seguía siendo 2018.
El argumento es esencialmente el mismo que el gobierno de Arce había diseñado para allanar el ingreso a la Reserva: el pozo descubridor, el Domo Osso X3, está fuera
En 2019 el proyecto se paralizó porque venían unas elecciones complicadas que Evo Morales, habilitado contra la voluntad de un referéndum, no quería perder. En 2020 con el gobierno de Jeanine Áñez los contratos siguieron vigentes y de hecho se ampliaron algunos acuerdos con Petrobras, pero no se entró en la zona. Con el retorno del MAS al poder, esta vez con Luis Arce y su familia al frente, se buscaron fórmulas para vencer las resistencias y dar la licencia ambiental. Curiosamente se hizo al final, en julio de 2025, cuando ya no tenían ninguna oportunidad de continuar en el poder.
El 5 de enero de 2026 se volvieron a repetir las imágenes de las comitivas policiales pasando por encima de comunarios, aunque esta vez mucho menos violentas que entonces, justo es reconocerlo.
El argumento es esencialmente el mismo que el gobierno de Arce había diseñado para allanar el ingreso a la Reserva: el pozo descubridor, el Domo Osso X3, está fuera de los límites de la Reserva, cerca de Saicán, al norte del área petrolera que los trasciende: apenas el 5% del área San Telmo está fuera de Tariquía.
El concepto de “pozo descubridor” es clave, y también el manejo de campos: un campo no es un pozo – Margarita y San Antonio tienen más de 10 y San Alberto más de 20 -, y el primero es el que da el banderazo definitivo a la viabilidad de ese campo, que está por demás estudiado.
Todos sabemos de lo que se habla. Incluso hay ambientalistas bien formados y ONG que defienden precisamente la actividad petrolera en las Reservas, porque contribuyen a controlar otras amenazas. Hasta ahí hemos llegado.
Esencialmente se trata de elegir la vida o los dólares y no hay duda de donde se alinean los gobiernos una vez que alcanzan el poder. El decreto 5503 contemplaba una serie de artículos para facilitar la entrega exprés de áreas de explotación sin apenas control público y Tariquía, con un contrato firmado hace nueve años, era algo así como la garantía de que la norma se iba a cumplir.
Como sea, es el gobierno el que tiene la última palabra y también el que acabará asumiendo las consecuencias de sus actos.


