Ser y estar boliviano

Recuperar la base monetaria en dólares es prioridad y el presidente habló en campaña de la necesidad de que los empresarios repatríen sus divisas

El concepto “ser y estar boliviano” que Rodrigo Paz Pereira pareció, de entrada, una excentricidad. Una suerte de confusión conceptual o de ejercicio intelectual de altura que parecía reservado a la sección frases célebres que destacar de un discurso. Horas después parecía una llamada de atención. Días después se considera casi una declaración de guerra.

Hasta ChatGPT – versión gratuita – entiende que el concepto aplicado a la coyuntura económica de la Bolivia de hoy se debe interpretar como un llamado de pertenencia y responsabilidad con el Estado – la Patria en la que insiste Rodrigo a cada oportunidad – para poner la nación por encima de la ganancia o el miedo, pero sobre todo: “Implica que el capital y la inversión deben "estar" físicamente en Bolivia. Es una súplica a los empresarios para que detengan la fuga de capitales y, si es posible, repatríen los fondos depositados en el exterior”.

Rodrigo Paz lo detalló en campaña: Hay 7.000 millones de dólares que las empresas bolivianas (principalmente agroindustriales y mineras) han sacado del país en los últimos años, básicamente desde que se empezó a distorsionar el tipo de cambio precisamente por la falta de dólares. La reacción de darse a la fuga agravó precisamente el problema mientras el gobierno de Luis Arce prometía una y otra vez que no dictaría un control de capitales como el que, por cierto, se aplica en países cercanos con improntas mucho más liberales.

Paz lo detalló en campaña: Hay 7.000 millones de dólares que las empresas bolivianas han sacado del país en los últimos años, básicamente desde que se empezó a distorsionar el tipo de cambio

Por esta extraña y genuina solidaridad que surge en Bolivia entre el ciudadano de poder adquisitivo medio-alto con las grandes empresas, el axioma: “es su plata y pueden tenerla donde quieran” se ha generalizado, pero el propio Paz Pereira – al menos en campaña – recordó los escasos impuestos que se pagan por ciertas actividades extractivas y la enorme cantidad de recursos destinados a la subvención del combustible y la energía, que son precisamente lo que les permite tener márgenes de ganancia superiores a otras empresas del rubro en el extranjero. Exigir que los recursos retornen a Bolivia no parece una petición bolchevique extrema, sino más bien, una justa retribución.

El manejo de los conceptos parecen dirigidos a convencer por las buenas a los corresponsables de esta precariedad económica sobrevenida desde la escasez de dólares. El presidente apela a la necesidad de “estar” en Bolivia en toda su extensión, y reitera los conceptos de Patria y amor a Bolivia quien sabe si en modo sermón, para iluminar conciencias y que todos aporten en la medida necesaria.

Si la terapia evangelizadora no remueve las conciencias, Paz también habló en campaña de implementar “incentivos” para que los grandes exportadores repatrien sus divisas, pero estas iniciativas no suelen generar demasiado entusiasmo en un país con tan poco rigor fiscal.

Los mensajes intercambiados y el apronte defensivo que la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) difundió el lunes en la noche, apenas dos días y medio después de la posesión de Rodrigo Paz, parece indicar que se barajan también otras medidas quizá más efectivas para garantizar la base monetaria en el país que permita retornar a la estabilidad… aunque no sean del gusto de todos.

Sin duda los tiempos políticos han cambiado y las hegemonías y medidas unilaterales ya han pasado a la historia. Es tiempo de volver a husmear en los dobleces. Es tiempo de entender que la Patria se construye entre todos y que para eso no vale con ser, sino que también hay que estar.


Más del autor
El castigo de los avaros
El castigo de los avaros
Tema del día
Tema del día
La salud también se educa
La salud también se educa