El País: 29 años de servicio a Tarija

Si algo ha marcado estos 29 años ha sido el boom del gas y en paralelo, la lucha por la autonomía departamental. Hoy somos orgullosos herederos de ese legado que dejaron nuestros antecesores en la vanguardia de ambas luchas

En el editorial de hoy, nos permitirán que hablemos de nosotros. No es algo que no haga especial ilusión, con la que está cayendo, pero sí creemos que es un momento importante para hacer un punto en el camino antes de llegar a las tres décadas de permanencia en Tarija, compartiendo penas y alegrías con los tarijeños y defendiendo sus intereses por encima de todas las cosas.

Hoy cumplimos 29 años, una cifra muy considerable viendo el panorama nacional. Cumplimos 29 años, que es ya una madurez consolidada, más cuando hace como 20 que muchos preclaros vienen augurando la “muerte de los diarios de papel”, aunque lo cierto es que aquí seguimos.

El País ha crecido en estos últimos 29 años al ritmo del departamento, que ha pasado de ser un rincón alejado de los centros de poder donde se disfrutaba de la vida lenta, a un departamento rico que ha acogido por miles a migrantes de todo el país, incorporando todo lo bueno y lo malo de ello, sobre todo en las ciudades capitales, que han pasado de ser familiares a tener los problemas de las grandes ciudades, peor cuando sus gestores se han desentendido de las urgencias y han dejado una capital desparramada y con problemas esenciales como las lagunas de oxidación o el botadero enclavados en la zona urbana.

Si algo ha marcado estos 29 años ha sido el boom del gas y en paralelo, la lucha por la autonomía departamental. Hoy somos orgullosos herederos de ese legado que dejaron nuestros antecesores en la vanguardia de ambas luchas de las que todavía quedan tortuosos caminos por recorrer. La lucha por utilizar bien nuestro gas y que se constituya en verdadera palanca de desarrollo ha sufrido demasiados tropiezos y boicots; la lucha por la descentralización de las decisiones ha topado muchas veces con el victimismo y la incapacidad. En cualquier caso, ambas luchas están plenamente vigentes.

Son las causas las que mantienen vigente la función de un periódico y las que impulsan la labor de los periodistas. En un mundo no tan multipolar como globalizado, en el que la alienación es un riesgo recurrente, el periodismo debe necesariamente seguir siendo local y necesariamente libre para cumplir la función que asigna la Constitución y que a ningún Gobierno le gusta demasiado: Todos los ciudadanos tienen derecho a estar informados.

Con la función arraigada y clara, el debate está en los cómo, y ahí es donde la innovación permanente y la independencia financiera entrar a jugar roles vitales. Si de algo ha servido la pandemia del Covid 19 es precisamente para poner en valor esa necesidad de saber lo que pasa en tus calles.

El papel no muere aunque el presente pase por lo digital: más rápido, más sólido, más sincero y más tuyo. Desde elpais.bo hemos renovado la suscripción digital en la última semana, ofreciendo nuevos productos y sobre todo, abriendo las puertas a ustedes, nuestros lectores y aliados.

Hoy festejamos nuestro 29 aniversario renovando el compromiso con Tarija, con el desarrollo, con la voz de los más débiles y con el futuro necesariamente mejor. Gracias por leernos, comentarnos, seguirnos, criticarnos. Gracias por estar ahí. Felicidades a toda la familia de El País.

DESTACADO.- Con la función arraigada y clara, el debate está en los cómo, y ahí es donde la innovación permanente y la independencia financiera entrar a jugar roles vitales


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