Un Carnaval seguro
Llega una vez más el Carnaval y con ello un gran programa de actividades festivas se pone en ejecución, la alegría y la euforia comienzan a apoderarse de todo. Pero no es secreto que hay quienes le tienen temor a la fecha. Pues ningún Carnaval en toda su historia se ha ido sin dejar daños...
Llega una vez más el Carnaval y con ello un gran programa de actividades festivas se pone en ejecución, la alegría y la euforia comienzan a apoderarse de todo. Pero no es secreto que hay quienes le tienen temor a la fecha. Pues ningún Carnaval en toda su historia se ha ido sin dejar daños a su paso.
Y con ello no nos referimos solo a los fallecidos o las fallecidas, sino también a las violaciones, a los robos, a los accidentes de tránsito, entre otros. En 2019 al menos 66 personas murieron durante los cuatro días de celebración del Carnaval en Bolivia. Sumado a ello la Policía atendió 2.814 casos.
Respecto a las víctimas mortales, 27 fallecieron en accidentes de tránsito y el 40 por ciento se produjo en La Paz y Santa Cruz.
Pero ¿qué hace que la fecha sea tan riesgosa?, la respuesta es sencilla y radica principalmente en el excesivo consumo de alcohol.
Una explicación de la psicología apunta “La relación entre el alcohol y la violencia tiene efectos sobre la estructura y el funcionamiento del sistema nervioso central. Afecta directamente a la conciencia, que es la que nos permite razonar sobre nuestra propia existencia y reflejar -de manera adecuada- la realidad circundante, por lo que el consumo de alcohol puede promover alteraciones en las percepciones e ideas de las personas que han ingerido esta sustancia. Esto influye de modo negativo en sus relaciones con los demás y en la comprensión cabal de las circunstancias vividas”.
“También puede ocurrir desinhibición, pérdida de control emocional, ruptura de códigos ético – morales y de las buenas costumbres de convivencia, lo que facilita la aparición de la violencia”.
Para Marcela Vargas Gonzales, Teniente Coronel de la Policía y directora departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV). “El consumo excesivo de alcohol es un detonante específico en temas de violencia de género aunque no solo se incrementan estos casos sino todos lo que atiende la Policía en general”.
Pero hay algo más que se suma al consumo de alcohol y es la construcción patriarcal que somete a la mujer y obliga a los niños a participar de fiestas en las que se observan conductas impropias. Las mujeres, los niños y todos tienen derecho a un Carnaval seguro y lleno de alegría, pues finalmente ése es el fin.
Hace pocos días la Policía Nacional y los colectivos de lucha contra la violencia de género en el departamento recomendaron “cero tolerancia” ante los hechos de violencia, por más primarios que parezcan, e instaron a denunciar ante las autoridades correspondientes.
Más aún, aunque es muy complicado cambiar los excesos de esta fiesta, quizás usted que nos lee puede comenzar aportando con su granito de arena para hacer de esta experiencia, una fiesta sin consecuencias nefastas.
Para ello se deberán tomar precauciones tan simples como, por ejemplo, no manejar si consumió alcohol, no beber en presencia de menores, evitar excesos, evitar discusiones y todo tipo de violencia, entre otras.
Y con ello no nos referimos solo a los fallecidos o las fallecidas, sino también a las violaciones, a los robos, a los accidentes de tránsito, entre otros. En 2019 al menos 66 personas murieron durante los cuatro días de celebración del Carnaval en Bolivia. Sumado a ello la Policía atendió 2.814 casos.
Respecto a las víctimas mortales, 27 fallecieron en accidentes de tránsito y el 40 por ciento se produjo en La Paz y Santa Cruz.
Pero ¿qué hace que la fecha sea tan riesgosa?, la respuesta es sencilla y radica principalmente en el excesivo consumo de alcohol.
Una explicación de la psicología apunta “La relación entre el alcohol y la violencia tiene efectos sobre la estructura y el funcionamiento del sistema nervioso central. Afecta directamente a la conciencia, que es la que nos permite razonar sobre nuestra propia existencia y reflejar -de manera adecuada- la realidad circundante, por lo que el consumo de alcohol puede promover alteraciones en las percepciones e ideas de las personas que han ingerido esta sustancia. Esto influye de modo negativo en sus relaciones con los demás y en la comprensión cabal de las circunstancias vividas”.
“También puede ocurrir desinhibición, pérdida de control emocional, ruptura de códigos ético – morales y de las buenas costumbres de convivencia, lo que facilita la aparición de la violencia”.
Para Marcela Vargas Gonzales, Teniente Coronel de la Policía y directora departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV). “El consumo excesivo de alcohol es un detonante específico en temas de violencia de género aunque no solo se incrementan estos casos sino todos lo que atiende la Policía en general”.
Pero hay algo más que se suma al consumo de alcohol y es la construcción patriarcal que somete a la mujer y obliga a los niños a participar de fiestas en las que se observan conductas impropias. Las mujeres, los niños y todos tienen derecho a un Carnaval seguro y lleno de alegría, pues finalmente ése es el fin.
Hace pocos días la Policía Nacional y los colectivos de lucha contra la violencia de género en el departamento recomendaron “cero tolerancia” ante los hechos de violencia, por más primarios que parezcan, e instaron a denunciar ante las autoridades correspondientes.
Más aún, aunque es muy complicado cambiar los excesos de esta fiesta, quizás usted que nos lee puede comenzar aportando con su granito de arena para hacer de esta experiencia, una fiesta sin consecuencias nefastas.
Para ello se deberán tomar precauciones tan simples como, por ejemplo, no manejar si consumió alcohol, no beber en presencia de menores, evitar excesos, evitar discusiones y todo tipo de violencia, entre otras.


