El coraje paraguayo se impuso ante Alemania en los penales
Paraguay protagonizó una de las gestas más memorables de su historia mundialista al eliminar a Alemania en Boston tras un empate 1-1 y una definición por penales que terminó 4-3 a favor de la Albirroja. El equipo de Guillermo Barros Schelotto apostó por su tradicional orden defensivo y encontró el gol a los 42 minutos gracias a Julio César Enciso, que conectó de cabeza un centro de Matías Galarza. Alemania reaccionó en la segunda mitad con un tanto de Kai Havertz, pero no logró quebrar la resistencia paraguaya, sostenida por la gran actuación del arquero Orlando Gill, quien se convirtió en héroe al detener varias ocasiones claras y mantener vivo el sueño guaraní.
El partido se extendió a la prórroga, donde los germanos estuvieron cerca de la victoria, pero un gol fue anulado por el VAR y Gill volvió a salvar a su equipo en los minutos finales. En la tanda de penales, el arquero paraguayo detuvo los lanzamientos de Havertz y Woltemade, mientras Canale selló el triunfo con el disparo definitivo. Con este resultado, Paraguay se clasificó a los octavos de final como uno de los mejores terceros y ahora se enfrentará a Francia o Suecia, en un cruce que promete ser otro desafío mayúsculo para una selección que ha demostrado resiliencia y espíritu colectivo.





