Liga española
El Real Madrid, de ganar 3-0 a acabar pidiendo la hora
En el minuto 84, el Real Madrid ganaba 3-0, pero dos goles en un minuto del Alavés metió el miedo en el cuerpo de un Bernabéu que acabó pidiendo la hora



El Real Madrid estuvo a punto de tomar de su propia medicina ante el Alavés. El equipo blanco iba ganando 3-0 en el minuto 84 y vio como el conjunto vasco marcó dos goles en un minuto que provocaron los nervios en un Bernabéu que acabó pidiendo la hora. Al final, el Alavés no pudo culminar su remontada y acabó perdiendo 3-2 ante un Real Madrid que acabó con el susto en el cuerpo.
Algo que parecía imposible en el primer minuto del partido. Y es que para cualquier entrenador, encajar un gol en el primer minuto de juego debe ser su gran pesadilla. Y esta vez le tocó a Luis García Plaza, el técnico del Alavés, vivir ese mal sueño. Todo su plan de partido, con una defensa de cinco, con cuatro por delante y solo un punta saltó por los aires a los 54 segundos. Eso es lo que tardó el Real Madrid en marcar el 1-0.
Cambio de juego de Valverde hacia Vinicius, el brasileño se deshizo de todo jugador que del Alavés que quería frenarle y puso el balón atrás, al corazón del área, donde Lucas Vázquez remató para marcar el 1-0. A partir de ahí y como es lógico, todo el panorama del partido cambió.
El Alavés ya iba a contrarreloj y reaccionó un poco tras encajar el gol y se acercó al área de Courtois, pero el Real Madrid no sufría. Le dejó hacer al equipo vasco hasta volver a tomar el mando del encuentro e ir en busca del 2-0. Lo logró Mbappé en el minuto 22, pero no subió su tanto al marcador por un fuera de juego claro. Con un Vinicius haciendo lo que quería por la banda, el Real Madrid mandaba con comodidad a un Alavés que ni mucho menos se vino abajo.
Aguantó los ataques blancos y quiso tranquilizar el ritmo del partido a través del balón, sin perder de vista la portería de Courtois. Eso sí, cuando el Madrid cortaba el balón y podía correr, las alarmas se encendían en el equipo vasco. Unos temores por encajar un gol que se hicieron realizad en el minuto 40 con el 2-0 de Mbappé. El francés comenzó y culminó la jugada de ese gol. Le dio un pase de tacón a Bellingham y corrió al desmarque. El inglés le vio y le puso el balón en el área. Ahí, el francés se deshizo de Diarra con un pequeño toque al balón y después batió al meta del Alavés para poner el 2-0 con el que se llegó al descanso.
Luis García Plaza abandonó su esquema de cinco defensas en el arranque de la segunda parte, para pasar a un esquema más ofensivo. Algo lógico porque no le quedaba otra para ir en busca de una remontada. Pero, como en el arranque del partido, todo eso saltó por los aires porque en el minuto 48, Rodrygo marcó el 3-0 en una acción personal en la que dejó retratada a toda la defensa del Alavés.
Ahí sí que se acabó definitivamente el partido y las dudas eran saber cuántos goles podía marcar más el Real Madrid y cuándo iba a hacer los cambios Ancelotti pensando en el derbi del domingo. Mientras eso pasaba en el bando blanco, en el vasco, Luis García Plaza buscaba con cambios revitalizar a su equipo.
Ancelotti comenzó a pensar en el derbi en el minuto 68 quitando a Valverde y Rodrygo y dando entrada a Modric y Endrick, que casi lo primero que hizo es estrellar un balón en el larguero. El Alavés también estrelló un balón en el poste, concretamente fue Rebbach el que rozó el gol del Alavés. A falta de goles que celebrar, el Bernabéu festejó la entrada de Vallejo, que fue coreado.
Unas alegrías blancas que cesaron con los goles de Protesoni en el minuto 85 y de Kike García en el 86’. Un 3-2 que hizo temblar a un Bernabéu y enfadar a Ancelotti por lo que estaba haciendo su equipo. Al final, entre nervios y ocasiones para ambos equipos, el Real Madrid acabó ganando. Pidiendo la hora, eso sí.