Tras el duro golpe por la eliminación de la Champions League
El Barça no negocia las salidas de Piqué, Alba o Busquets
El club azulgrana no ha atacado una posible negociación para prescindir de ellos a corto plazo aunque no es descartable: Piqué es el quinto central y Alba, el tercer lateral izquierdo



Entre los planes a corto plazo del FC Barcelona, atacar una posible salida de los capitanes no se descarta sobre todo en el caso de Gerard Piqué, que es el último de los centrales, y con Jordi Alba porque hay tres laterales zurdos en la plantilla. Es posible que se intente algo o incluso también con Sergio Busquets, que es un jugador más clave para Xavi, pero en ningún caso desde el club azulgrana se ha iniciado nada para negociar con ellos. A día de hoy no ha habido ninguna reunión ni se ha negociado para buscar una salida. No se descarta que se haga pero en todo caso el club azulgrana insiste que no se ha empezado a hacer.
El gran hándicap que tiene el Barça es que si prescinde de ellos llegando a un acuerdo o pagando lo que se les debe, el club se saca de encima al jugador en cuestión pero eso sigue penalizando a nivel de ‘fair play’ para el próximo mercado de verano. Es decir, aunque no los tenga en la plantilla, el pago de su finiquito se computaría por su ficha como si los tuviera. Y el Barça considera que si debe pagarles el sueldo, mejor aprovecharlos llegado el caso. Ante las lesiones de Koundé, Araujo y Christensen, Piqué ha tenido que jugar y Alba también ha ido apareciendo pese a que Balde y Marcos están por delante.
Para solucionar esta cuestión, Laporta ha hablado con presidentes de otros clubs y tiene la intención de plantearle a Javier Tebas, presidente de LaLiga, que si los clubs tienen dinero en un momento dado para liquidar a unos jugadores y tienen la capacidad económica para hacerlo con los jugadores con los que no cuentan, que eso se pueda hacer siempre y cuando no te penalice a nivel de fairplay para el próximo mercado. Es decir, que aunque el contrato sea de dos años más, que una vez liquidado no compute a nivel de ‘fair play’ en el siguiente mercado ni perjudique en cuanto a la masa salarial y el límite de coste deportivo.
El Barça está por la labor de avanzar en este tema y sabe que hay otros clubs que lo quieren igual. El problema en el Camp Nou es que se ve complicado tal como están las cosas con una relación distante con LaLiga. Y más, después de las divergencias sobre la Ley del Deporte en que los clubs que defienden la Superliga europea como el Barça y el Real Madrid no han estado en sintonía con LaLiga precisamente.
Máxima confianza en Xavi
El día después de consumarse la eliminación del FC Barcelona en la fase de grupos de la Champions League, desde el club se sigue transmitiendo la confianza absoluta y total en Xavi Hernández. No hay fisuras en este asunto considerándose que el equipo está en construcción, que ha tenido bajas sensibles y que, para colmo, se ha visto perjudicado por algún arbitraje malo como el de Milán especialmente y también el de Múnich.
El mensaje es centrarse ya en LaLiga, donde el Madrid solo está tres puntos arriba. Ese es el objetivo y el lema es dar tranquilidad a Xavi en ese sentido para mirar ya hacia el futuro. No se quiere estar dando más vueltas a un tema para el que ya se veía al Barça no preparado aún en la Champions tras el doble duelo ante el Inter. Los esfuerzos desde el club se centran en lo que sí puede disputar y pactar con el entrenador lo que se necesita para el próximo mercado invernal reforzando al equipo para acabar compitiendo por todos por todos los títulos, la Liga, la Copa, la Supercopa y también evidentemente la Europa League, a la que no se le hace ningún tipo de asco ni mucho menos. Desde la cúpula se aboga por ser realista e intentar reforzarse, confiar en el entrenador, darle confianza y más que mirar a lo que se ha perdido, mirar a lo que se puede ganar.
En cuanto a la eliminación en la fase de grupos de la Champions, según el club, ya estaba asumido desde el día del Inter que las opciones eran muy escasas y lo que se confirmó ante el Bayern es que la Champions es muy exigente. Entendiendo que se trata de un equipo en construcción, aún no se está en el grupo selecto de los aspirantes a ganar el título. Quedó claro que el Barça es un equipo irregular aún con carencias, sobre todo a nivel físico.
Desde las altas esferas consideran clave que en las disputas había inferioridad y sobre todo en los disparos a puerta, donde siempre había un jugador del equipo rival que bloqueaba los tiros del Barça hasta el punto de que no acabó ninguno entre los tres palos porque siempre que se intentó los defensores del Bayern bloquearon el disparo casi siempre. Hubo la constatación de que el equipo sufre a nivel físico con determinados rivales, sobre todo en el centro del campo, donde se ve más clara la lucha por el balón y donde el equipo, a diferencia del partido de Múnich, sufrió mucho ante el Bayern en el Camp Nou.
Ahora, el objetivo clarísimo es ganar LaLiga. Se pretende sacar adelante los próximos partidos y conseguir los tres puntos contra Valencia, Almería y Osasuna, rivales en teoría asequibles, para dejar la diferencia con el Madrid como está antes del Mundial o recortarla o enjugarla si a los blancos les da por tropezar en algún partido. La meta es llegar al parón manteniendo la diferencia que hay ahora o incluso rebajarla para, durante el tramo del Mundial, poder afrontar una planificación de mercado de invierno con la tranquilidad de tener esa posición en Liga y sin las apreturas que hubo la pasada temporada a estas alturas para reforzar el plantel.