Poemas Inéditos
ITINERARIO DE VIAJES
Soy un viajero en el tiempo
igual que me place mucho
ser itinerante en el espacio,
llevo cerca de ocho décadas
de transitar la existencia,
por lo que no me interesa
cuándo ni dónde me llegará
la muerte, preocupación mayor.
No sé en qué día nací
en un pueblo de cobre y oro,
mi padre cumplía destino militar;
lunes de inicio semanal
miércoles que cae al medio
sábado o domingo de final,
lo cierto que debió ser de regocijo
para progenitores y hermano.
Tuve el disfrute del vivir diario
en ciudades varias de mi país
largo y tendido, a gusto,
posición en la que así mismo
estaré muerto, oleado y sacramentado;
en vida y sin ella la misma cantaleta
aquella con los ojos abiertos
y al partir, totalmente cerrados.
Quisiera morir en martes 13
que muchos desprecian por fatídico,
a mí antes me traerá buena vibra
la fortuna de seguir viviendo
reír, soñar, pasear, enamorar
y no morir víctima de prejuicios
sin son ni ton en el mundo
de mi extensa peregrinación.
Como simple epitafio quisiera
el dibujo de un ave pasajera
esbozada en trazos muy ligeros,
debido a que en colegio me decían:
Arduz Arduz, patas de avestruz.
Y llevar un libro de páginas abiertas,
a fin de seguir leyendo en el más allá
y no morir otra vez de aburrimiento.
LA COPA ROTA
Alegoría de una copa
de fino cristal inglés
días hay en que florece
la santa paz y alegría,
otros de problemas
base ancha y clara
--tal cual la copa—
que va en disminución
en triángulo invertido,
la vida ofrece días frágiles.
En esa útil transparencia
empleada en hacer cristalería,
óptima en su acabado,
existe apenas un pedazo
de lo que fuimos un día
no muy lejano en el tiempo
…y estalló en mil partículas.
Imposible reconstruir lo vivido
un instante de lo que fue la vida,
arrumbada en oscuro rincón.
EL POETA FILOSOFO
Nada menos que un hombre
hecho grande en las lides
del pensamiento europeo,
contribuyó como el que más
a cimentar la cultura universal.
Se suele decir del joven Nietzsche,
que se sentía con frecuencia enfermo:
jaquecas, dolores de estómago y ojos,
aseguran algunos de sus biógrafos
y él mismo refirió en cartas a un amigo.
Escribió con sangre, pensó, elucubró
sobre diversos asuntos culturales,
en brillante prosa que hizo cavilar
a humanos del mundo entero
y se lo consideró filósofo de valía.
Por templo tuvo al cielo abierto
estrellado en noche lúgubre
y pleno de luz solar en el día,
¿por qué para orar ante Dios
habrá que encerrarse en capillas?
En momentos de rabia y desamor
al no poderse explicar dogmas
manifestó en alto tono de herejía
que: “Dios ha muerto, la compasión
hacia los hombres ha matado a Dios”.
No toméis a pecho sufrido
la expresión del Dios muerto,
si en tu propio espíritu sereno
llevas la certeza de que existe
al sólo observar tu entorno.
Casi al final de sus días perdió
la cordura y, por tanto, la razón,
inseparable la una de la otra.
Bajo esas circunstancias anhela
reunir sus recuerdos e impresiones.
Empieza a redactar Ecce homo
y denomina así los subtítulos:
Por qué soy tan prudente;
Por qué he escrito tan buenos libros;
Por qué soy una fatalidad, y otros más.
Al ser tan famoso Federico Nietzsche,
filósofo con 27 libros publicados
los editores lanzan la exitosa obra
que provoca revuelo internacional
y el título se traduce a varios idiomas.
La inteligencia destruida no se salvó,
el alma permaneció inalterablemente
dulce y encantadora, asevera Hálevy,
y pasa a explicar una breve historia
que justifica las afirmaciones hechas.
En su camino Federico vio a una nena
le llamó la atención su atractiva dulzura,
contempló una bella sonrisa en su rostro:
¿no se diría la imagen de la inocencia?,
con nostalgia de su lejana infancia,
expresó el poeta.
MI PADRE
A mi padre lo llevo
en la ventana de la memoria
y pálpitos agitados del corazón,
desde donde contemplo los días
en que de niño supe de su cariño
apoyo, guía, febril imaginación
y realidades que corren en paralelo.
Juegos con mis hermanos y amigos
caminatas y baños en el Guadalquivir
vacaciones rurales de aventura
capitaneados por el militar de honor,
que no quiso jurar al partido de turno.
Mi familia se fue de La Paz a Tarija,
no quedó otra para mi padre
que irse a administrar una propiedad
rural de mi abuela materna, Rosenda,
donde solíamos ir de vacaciones.
Después de largos años de fatiga
por la persecución política del MNR.,
sin que él tuviera accionar alguno,
se mantuvo entre la soledad y el temor
de ser aprehendido como preso político.
En dos ocasiones fue trasladado
hasta La Paz, para ser recluido
en el horroroso Panóptico Nacional,
y por una relación de parentesco
con Víctor Paz, mi madre pudo liberarlo.
Un hermano de mi padre, Fernando
fue a Tarija y le ofreció trabajo
en la agencia Phillips de su propiedad,
por lo que toda la familia se trasladó
a la preciosa ciudad capital del país.
Fue una bella época vivir en Sucre,
destacado centro cultural y estudiantil
donde confluía gente joven a estudiar
en diferentes establecimientos
y, ante todo, en San Francisco Xavier.
Difícil misión pretender inventariar
las actividades que cumplió en vida:
cartógrafo, espiritista, tradicionista,
tallador, buscador de tesoros ocultos,
pintor, fantasioso y febril soñador.
Si mi padre viviera hoy en día
estoy seguro que se volvería a morir
por cuanto acontece en Bolivia
en que se quebró todo: economía,
institucionalidad, honor, dignidad.
Sólo me resta verlo una vez más
al través de la ventana abierta
de mi memoria que no puede olvidar
los instantes transcurridos junto a él
y mi corazón que lo sigue amando.


