Viceministro Durán cree que caída del crudo es coyuntura

La anotación de un incremento de más de mil millones de bolivianos para la subvención del carburante en el Presupuesto General del Estado para 2019 ha vuelto a encender las alarmas sobre la salud de la producción de hidrocarburos en el país.

Los expertos exigen que se transparenten cuanto antes los datos exactos sin filtrar mientras que en la página web del Ministerio de Hidrocarburos todavía se consignan los datos de producción al mes de agosto de 2018, que suman 55,66 millones de metros cúbicos de gas diarios, una cifra aún significativa aunque por debajo del mismo mes del año anterior 59,81 millones de metros cúbicos al día. Al mismo tiempo, la caída del precio del barril a la barrera de los 50 dólares, donde el Gobierno ha elevado su estimación para 2019, augura agujeros en el presupuesto, algo que el Gobierno descarta.

Para el Viceministro de Presupuestos Jaime Durán Chuquimia, quien visitó ayer Tarija para exponer la situación económica departamental en el salón de actos de la UCB dentro del ciclo “12 años de Estabilidad” del Ministerio de Economía, el presupuesto 2019 “mantiene la senda trazada en los últimos años y prevé mantener el crecimiento en el 4,7 por ciento y una inflación del 4 por ciento, garantizando la estabilidad de los últimos años”.

Durán explicó que el barril de petróleo se ha calculado en 50,25 dólares para hacer la proyección de ingresos de la próxima gestión, una cifra superior a los 45 dólares con el que se vienen calculando los presupuestos desde 2015, pero todavía conservador respecto a los 66 dólares que ha promediado en los últimos nueve meses

“En los últimos días ha habido un descenso coyuntural (ayer cerró en 50,90), pero todas las agencias prevén se mantenga en ese orden” señaló Durán quien sin embargo no precisó los volúmenes previstos de exportación “pero prevemos que los volúmenes se mantengan o en todo caso crezcan”.

En las últimas semanas Argentina viene presionando para reducir los volúmenes comprometidos por contrato e incluso ha empezado a comprar el 50 por ciento de los 20 millones de metros cúbicos que todavía contempla el contrato. Por otro lado, el nuevo ministro brasilero del sector, en el tono populista del nuevo Gobierno, también ha asegurado que el contrato con Bolivia se acaba en 2019, que no va más, y que incluso reducirá también a la mitad la compra en ese tiempo.

Durán explicó que “la subvención al combustible está garantizada” y explicó el incremento presupuestado, de los 3.300 millones de bolivianos en 2018 a 4.400 en 2019 por diferentes factores. “Hay dos elementos que hay que entender, está el ascenso de los precios del petróleo, que por un lado nos beneficia por la venta del gas, pero que aumenta la importación del diésel y por otro lado el crecimiento vegetativo, porque crece la población, el incremento de vehículos por el mayor poder adquisitivo”.

Dudas con el etanol
El pasado sábado la Cámara Nacional de Comercio (CNC) realizó un análisis del Presupuesto General del Estado (PGE) para la gestión 2019 y encontró varias contradicciones, haciendo referencia precisamente al aumento de la subvención a los carburantes líquidos pese a que se introdujo al mercado nacional la producción de etanol.

“El objetivo del etanol era la reducción de la subvención a la gasolina, que además, en función de los datos, se había mantenido estable en torno a los 3.300 millones de bolivianos”, señala la Cámara en un comunicado.
En el PGE 2019, el incremento del subsidio a los carburantes líquidos es de casi un 27% respecto al 2018, en un contexto en el que los precios internacionales del petróleo tienden a la baja. “El fuerte incremento en este gasto plantea interrogantes sobre la producción actual de carburantes en el país”, apunta.

El Viceministro Durán indicó que “lo esencial es entender que se trata de un presupuesto, en la medida que se amorticen las inversiones realizadas sobre el etanol tendrá un mejor desempeño, pero nosotros prevemos el total” indicó quitándole alarmismo a la situación.

Más críticas
Mientras el Gobierno apunta a la senda de la estabilidad, la Fundación Milenio advierte de un escenario desacelerado que podría desencadenar en una crisis propia a sumarse a la que ya está viviendo el continente: Un alto déficit fiscal, escaso ajuste en el gasto público, mayor endeudamiento, bajo dinamismo de la inversión pública, una declinante producción hidrocarburífera y sequía en la inversión privada, son en conjunto las mayores señales de preocupación de la situación macroeconómica en este primer semestre de balance, según los expertos del área.

La duda se cierne sobre el precio del crudo

Desde la crisis de 2014 fruto de la inundación del mercado con petróleo no convencional, principalmente producido en Estados Unidos y Canadá, y que llevó el barril a menos de 30 dólares en enero de 2016, los precios se venían recuperando lentamente. En octubre de este año rondaron los 75 dólares, pero se precipitó una fuerte caída, el viernes cerró solo 70 centavos encima de los 50 dólares, muy cerca del presupuesto de 2018.

En vísperas de la reunión de la OPEP de fin de año y su acuerdo sobre cuotas de mercado, su estimación es que se superarán los 100 millones de barriles diarios que hay que completar por la pérdida de producción en Irán y Venezuela. En cualquier caso, quien presiona para mantener el petróleo bajo es Estados Unidos a través de su producción shale y de su socio Arabia Saudí.