Sama amanece con un manto blanco
La Serranía de Sama, fuente de agua del extenso valle chapaco, amaneció hoy nevada, tras una noche en la que en la ciudad tarijeña se sintió una llovizna suave, larga y refrescante
Desde la medianoche empezó la "chilchina", suave, respetuosa y refrescante. En las alturas de Sama nevaba. La llovizna, que duró hasta pasadas las cuatro de la madrugada del 18 de agosto de 2026, era el murmullo del cuadro que en las primeras horas de claridad se vería como el manto blanco que cubría la serranía que protege la capital.
La gente está abrigada, los campesinos aliviados por el agua que regó sus campos y el riesgo de incendios aplacado, al menos por ahora, por unas semanas. Las vertientes de agua que abastecen a las comunidades y la ciudad, se han revitalizado.
En las alturas de Iscayachi todo está cubierto de nieve.








