“Se quemó todo”: Don Alberto perdió su casa, pero agradece estar vivo
Pese a la desgracia, el hombre de 59 años está agradecido, porque pudo salvar su vida y la de dos perritos que lo acompañaban. Lo demás, recalca, se puede recuperar de a poco
Don Alberto Céspedes luchó contra el fuego como pudo. Hasta el último momento intentó salvar su vivienda ubicada en La Victoria. Pero las llamas lo rebasaron y consumieron lo que construyó poco a poco durante años, su casita.
“Se quemó todo. Yo traté de mantenerme firme, pero el fuego pasó por encima de mío”, recuerda y muestra algunas de las quemaduras que sufrió al intentar salvar su vivienda. Mientras cuenta lo sucedido, a su espalda se observa la hilera de fuego que sigue consumiendo pastizales mientras avanza.
A Play Noticias relató que su terreno estaba totalmente regado, mojado, para evitar que el fuego avance por ahí, pero no fue suficiente. Su vivienda se hallaba en una pequeña colina, por lo que no había ingreso para vehículos, eso dificultó que la ayuda de los vecinos llegue más rápido.
Pese a la desgracia, el hombre de 59 años está agradecido, porque pudo salvar su vida y la de dos perritos que lo acompañaban. Lo demás, recalca, se puede recuperar de a poco.
“Es cosa material, el día de mañana espero tener nuevamente una casita, donde pueda tener mis cosas”, comenta don Alberto, y asegura que esa zona es un lindo lugar, tranquilo para vivir, aunque admite que es propenso a ese tipo de desastres naturales, refiriéndose a los incendios forestales.
Don Alberto se quedó solo con la ropa que tiene puesta, una gorra, una polera manga larga, un pantalón camuflado y sus botines, todo lo demás lo consumió el fuego.
Por ahora recibirá la ayuda de sus vecinos, comunarios de la Victoria, que le harán un campito para que pueda pasar la noche, hasta que tenga un poco más claro qué hará.
Si algunas personas desean brindarle algún tipo de ayuda, pueden comunicarse con don Alberto al teléfono: 72988700, o con el corregidor de la comunidad al 78220199.
Superador por el fuego
Pese al apoyo que don Alberto tuvo de sus vecinos, no fue suficiente para sofocar el fuego que rodea las viviendas.
Roy, uno de los rescatistas que combate el incendio, relató los momentos de tensión vividos en el lugar y lamentó que la falta de personal y de recursos impidiera salvar el inmueble.
Con evidente conmoción, contó que el incendio avanzó con tal intensidad que el reducido grupo de rescatistas poco pudo hacer para evitar la pérdida de la vivienda.
"Cuando llegó el momento de atacar el fuego solamente éramos unas 12 personas. No se podía hacer nada", relató durante una entrevista concedida a Hola Bolivia.
Explicó que, además del escaso personal, las labores de contención estuvieron limitadas por la falta de agua y la ausencia de equipos suficientes para enfrentar un incendio de grandes proporciones.
"Me hubiera gustado que hubiera estado el helicóptero mucho antes en la comunidad. Quizás así podríamos haber salvado esa casa", lamentó.
El rescatista recordó que el fuego avanzó impulsado por las fuertes ráfagas de viento, generando llamas de hasta 30 metros de altura que terminaron cercando al propio equipo de emergencia.
"Hubo un momento en que subimos y el fuego nos cerró el paso. Comenzó a levantar llamas de unos 30 metros con el viento. Tuvimos que salir corriendo y pedir ayuda", recordó.
Roy aseguró que él y sus compañeros lograron ponerse a salvo gracias a la llegada oportuna de otros bomberos que reforzaron las tareas de combate. "Nos salvamos por poco", afirmó.
Piden la intervención la Agencia Estatal de Vivienda
La gobernadora del departamento de Tarija, María René Soruco, se refirió al caso de don Alberto e indicó que espera que la Agencia Estatal de Vivienda intervenga para garantizarle una unidad habitacional al comunario.
Destacó la solidaridad de los vecinos que se movilizaron para tratar de salvar la vivienda de don Alberto.
La autoridad reconoció que los incendios se han salido de control, sin embargo, recalcó que los bomberos de la Policía, equipos de voluntarios y de las Fuerzas Armadas están dando todo su esfuerzo para extinguir el fuego, pero los fuertes vientos complican las tareas.





