Calculan pérdidas de $us 100 millones para Tarija por los bloqueos
Aunque el departamento se encuentra lejos de los principales puntos de bloqueo, el secretario de la Gobernación, Fernando Romero, advierte de pérdidas millonarias.
A 39 días del inicio de los bloqueos en los departamentos de La Paz y Cochabamba, la afectación económica se extiende más allá de las regiones donde se concentran las movilizaciones. En Tarija, el secretario de Economía de la Gobernación, Fernando Romero, estima que las pérdidas directas e indirectas acumuladas oscilan entre los 50 y 100 millones de dólares, considerando tanto al sector público como al privado.
La autoridad explicó que el departamento enfrenta un escenario particularmente complejo debido a su fragilidad económica. Recordó que desde 2015 Tarija atraviesa un proceso de contracción sostenida, con una fuerte reducción de los ingresos provenientes de los hidrocarburos y una limitada diversificación productiva.
“Tarija ya venía golpeada económicamente. Estas situaciones acrecientan una crisis que no es reciente y que se ha profundizado en los últimos años”, señaló Romero.
Los datos económicos respaldan esa preocupación. Según las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE), con base 2017, el departamento registró una contracción económica del 5,8% durante 2024, reflejando las dificultades que enfrenta la economía regional para recuperar dinamismo.
Producción frenada y mercados cerrados
Uno de los sectores más afectados es el productivo. Romero explicó que numerosos productores agropecuarios han visto interrumpida la comercialización de sus productos debido a los cortes de ruta que impiden llegar a mercados estratégicos del occidente del país.
La situación también golpea a la industria vitivinícola, una de las principales actividades económicas de Tarija. Los productores de vinos y singanis han encontrado dificultades para abastecer mercados clave como La Paz y Cochabamba, donde se concentra una parte importante de su demanda.
La paralización de las cadenas logísticas no solo afecta las ventas actuales, sino que genera incertidumbre sobre futuras operaciones comerciales, compromisos de distribución y flujo de ingresos para empresas y productores.
Riesgo de profundizar la recesión
Para Romero, la preocupación va más allá de las pérdidas inmediatas. Advierte que si el conflicto persiste, Tarija podría enfrentar una profundización de su recesión económica.
Explicó que la estructura económica departamental sigue dependiendo en gran medida de los recursos públicos y de las transferencias estatales, mientras que el sector privado aún tiene una capacidad limitada para impulsar el crecimiento.
En ese contexto, alertó que la continuidad de los bloqueos podría derivar en un aumento de la informalidad, una mayor expansión del comercio irregular y un incremento de los índices de pobreza.
“Es como darle un disparo a una pierna que ya estaba muy lastimada”, graficó la autoridad al referirse a los efectos que tienen las movilizaciones sobre una economía que aún no logra recuperarse de la caída de los ingresos hidrocarburíferos.
Negociaciones pendientes
La crisis también amenaza con postergar debates considerados fundamentales para la sostenibilidad financiera de las regiones. Entre ellos figura la propuesta de redistribución de recursos conocida como 50/50 y la discusión de un nuevo pacto fiscal que permita redefinir competencias y financiamiento entre el nivel central y las entidades subnacionales.
Desde la Gobernación consideran que, mientras persistan los conflictos y bloqueos, será difícil avanzar en estas negociaciones, consideradas clave para aliviar las presiones presupuestarias que enfrentan departamentos y municipios.








