La sombra del 50/50 asedia a Oliva en el viceministerio de Autonomías
El alcalde Johnny Torres plantea este tema como una prioridad innegociable en la agenda con el nuevo Viceministerio. Sin embargo, reclama medidas de apoyo inmediato mientras se debate la redistribución de recursos
La agenda autonómica vuelve a instalarse en el debate nacional con la reciente designación del exgobernador tarijeño Adrián Oliva como viceministro de Autonomías. A pocas horas de asumir el cargo, uno de los temas que reapareció con fuerza fue la propuesta del denominado “50/50”, planteamiento impulsado por autoridades subnacionales para redistribuir de manera más equitativa los recursos entre el nivel central del Estado y las regiones. El propio Oliva reconoció que este será uno de los principales desafíos de su gestión y aseguró que el diálogo con gobernaciones y municipios será la base para encarar este debate.
La nueva autoridad manifestó que, tras asumir funciones, inició contactos con gobernadores y alcaldes del país con el objetivo de iniciar un trabajo coordinado.
Oliva recordó que, durante años, muchas decisiones vinculadas a las autonomías fueron asumidas desde el nivel central sin consensos reales con las entidades territoriales autónomas, situación que —considera— debe cambiar.
Sin embargo, admitió que la actual coyuntura política y social que atraviesa La Paz dificulta la posibilidad de convocar de inmediato a encuentros nacionales con alcaldes y gobernadores. En esa línea, afirmó que primero esperan que disminuya la tensión social para instalar mesas de trabajo y avanzar en temas como el pacto fiscal y la redistribución de recursos.
Uno de los asuntos que nuevamente apareció en la discusión es la propuesta del 50/50, que busca una redistribución más equilibrada de los ingresos nacionales entre el Gobierno central y las regiones.
Desde Tarija, el alcalde Johnny Torres saludó la designación de Oliva como viceministro de Autonomías y consideró que el hecho de que conozca la realidad regional podría facilitar el tratamiento de las demandas de los gobiernos subnacionales.
Torres coincidió en que la conflictividad social que actualmente atraviesa el país impide avanzar en reuniones técnicas o políticas con el Gobierno nacional, aunque adelantó que una vez se normalice la situación solicitarán formalmente la instalación de mesas de diálogo.
No obstante, el alcalde remarcó que existen demandas urgentes que no pueden seguir postergándose. Entre ellas mencionó la necesidad de avanzar en la política de cielos abiertos y mejorar la conectividad aérea del país.
Observó que actualmente la estatal aérea BoA continúa ofertando pasajes con costos elevados y limitada disponibilidad, obligando a los usuarios a realizar reservas con semanas de anticipación.
Asimismo, advirtió sobre el deterioro de las carreteras y las dificultades que enfrenta el transporte terrestre, situación que —dijo— termina afectando al aparato productivo y comercial de varias regiones.
En el caso específico de la propuesta del 50/50, Torres expresó su predisposición a abrir un debate serio sobre la redistribución de recursos, aunque sugirió que mientras tanto el Gobierno nacional avance en medidas inmediatas para aliviar la situación financiera de municipios y gobernaciones.
En esa línea, volvió a cuestionar la vigencia de la Ley 767 de incentivos a la exploración hidrocarburífera, norma que retiene el 12% de los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) destinados a las entidades subnacionales.





