Bodega Aranjuez celebra medio siglo llevando Tarija al mundo
Con la entrega de la Medalla de Honor Prócer Coronel Eustaquio Méndez por parte de la Asamblea Legislativa Departamental, Milcast Corp S.R.L. conmemoró 50 años de historia vitivinícola ininterrumpida en Tarija.
Un 31 de marzo de 1976, en una pequeña bodega del valle chapaco, se bendecían las primeras piletas de vinificación de lo que con el tiempo se convertiría en uno de los nombres más reconocidos de la vitivinicultura boliviana.
El 31 de marzo de 2026, la Bodega Aranjuez, de la empresa Milcast Corp S.R.L., celebró sus 50 años de actividad ininterrumpida con un acto protocolar realizado en el barrio Aranjuez, donde todo comenzó. El evento reunió en las instalaciones de la bodega a autoridades departamentales, socios, trabajadores y familiares de los fundadores.
El acto central fue la entrega de la Medalla de Honor Prócer Coronel Eustaquio Méndez, distinción otorgada por la Asamblea Legislativa Departamental en reconocimiento al aporte de la empresa al desarrollo económico, turístico y vitivinícola de la región. La resolución reconoce también su “innovación permanente” y su contribución al engrandecimiento de la industria a escala nacional.
Damián Castillo Villarrubia, presidente de la Asamblea, destacó la generación de empleo sostenido como uno de los aportes más significativos de la empresa al departamento.
Ramón Castellanos Cortez, enólogo y presidente del directorio, recordó los principales hitos de la bodega: la introducción del Tannat en Bolivia en 1999 —hoy la uva más cultivada y vinificada del país—, la primera medalla Gran Oro para Bolivia en el Mundial de Vinos Tannat de Uruguay en 2013, la apertura del terruño de Chaguaya en 2010 a 2.095 metros de altitud, y el ingreso al mercado del Singani Insignia en 2023.
De acuerdo a Mauricio Hoyos, gerente general de Milcast Corp, la empresa adquiere más del 85% de su materia prima de familias productoras tarijeñas —“El vínculo con la campiña es vital y total”, subrayó— y es considerada un actor clave del enoturismo regional, sector que posiciona a Tarija como el segundo destino turístico de Bolivia.
Ramón Castellanos, copa en mano, resumió el espíritu de la jornada en el brindis final: “Levantemos nuestras copas en honor a nuestra querida Tarija, en honor a mis padres que deben estar festejando desde el cielo, y por el futuro de nuestro pueblo”.





