Panificadores de Tarija piden desentrañar la corrupción dentro de Emapa
Mientras Tarija produjo sin recibir un solo insumo subvencionado, el escándalo en Emapa revela un circuito de compra inflada y reventa ilegal que habría ocasionado un daño estatal de más de 90 millones de bolivianos
La crisis que atraviesa la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) no solo golpea a la institución estatal, hoy intervenida por denuncias de corrupción, sino que también ha reactivado viejas heridas dentro del sector panificador. Desde Tarija, panificadores artesanos piden al Gobierno central esclarecer a fondo el escándalo y determinar responsabilidades de exfuncionarios y dirigentes que, según afirman, utilizaron la subvención de harina como herramienta política y como negocio privado.
Tarija nunca recibió harina subvencionada
Por años, Tarija —junto con Santa Cruz y Pando— quedó fuera del beneficio de la harina subvencionada. Los panificadores locales denunciaron en repetidas ocasiones que la subvención estaba condicionada a alineamientos políticos con la dirigencia nacional de los panificadores y con el Gobierno del entonces presidente Luis Arce.
El dirigente de los panificadores de Tarija, Dilbert Flores, sostiene que el tiempo les ha dado la razón: “El hecho de beneficiar solo a unos cuantos ha abierto la puerta a la corrupción. Lo dijimos varias veces, la subvención no era transparente”.
Flores recuerda que, mientras en otros departamentos algunos dirigentes recibían harina, levadura, sal y hasta manteca con precios reducidos, Tarija nunca recibió un solo insumo subvencionado, pese a que el sector garantizó el pan a precio fijo durante años sin apoyo estatal.
“¿Acaso el pan de batalla se hace con manteca? No. Nosotros hemos evidenciado en La Paz que se les daba insumos que ni siquiera se usan en la marraqueta. Y encima, quienes importaban harina la revendían a Emapa a 400 bolivianos para luego recibirla subvencionada a 96”, cuestionó.
Emapa: una red de dirigentes, funcionarios
El escándalo estalló este 2025 cuando se detectaron irregularidades en la compra y distribución de harina subvencionada. El Gobierno denunció un daño económico de 95,5 millones de bolivianos e intervino la institución.
La investigación apunta a una estructura que operó durante los últimos años y que habría implicado: Compra de harina importada a precios inflados (hasta 400 bolivianos el quintal); Venta subvencionada por Emapa a 96 bolivianos; Desvío y reventa en el mercado, generando ganancias ilícitas; Panaderías inexistentes que recibían grandes volúmenes de harina; Favores y cobros irregulares dentro del gremio panificador.
El Ministerio de Desarrollo Productivo estima un daño económico total de 95,5 millones de bolivianos al Estado en proyectos vinculados a Emapa. Solo el caso de la harina subvencionada en 2024 habría ocasionado un perjuicio de 5 millones de bolivianos.
Los principales implicados
Entre los responsables del desfalco, se apunta a Franklin Flores, exgerente de Emapa, actualmente prófugo, señalado como uno de los operadores centrales del esquema. Rubén Ríos, dirigente de la Conapabol, aprehendido y acusado de beneficiarse del desvío de harina, además de favorecer a panificadores “afines”. Exfuncionarios de Emapa y una red de “proveedores fantasmas”, hoy bajo investigación.
Entre los hallazgos que más han indignado al sector está la denuncia de que algunos dirigentes cobraban hasta 20.000 bolivianos para afiliar panaderías a Conapabol, sin rendición de cuentas y sin informar sobre el manejo de subsidios.
El reclamo desde el sur
Dilbert Flores enfatiza que los panificadores tarijeños han demostrado que es posible producir sin subvención.
“Mientras otros dependían de la ayuda estatal, aquí seguimos trabajando con nuestros propios medios. Por eso exigimos que se investigue todo y que se termine ese manejo político del pan”, manifestó.
El dirigente asegura que Tarija siempre ofreció un pan de calidad con precios accesibles, incluso en periodos de crisis. A su criterio, la desaparición de la subvención no debería afectar al pan de batalla a nivel nacional si el Estado implementa medidas para reducir costos de producción.
Liberar la importación de insumos
El sector propone al Gobierno la aprobación de un decreto supremo que libere la importación de insumos de panificación a costo cero, lo que permitiría reducir significativamente los costos de producción.
“Si el Gobierno escucha esta propuesta, nuestra hoja de costos podría disminuir hasta un 40% y, en consecuencia, bajar el precio del pan. Esa es una salida técnica, no política”, indicó Flores.
El fin de la subvención
Tras destaparse el escándalo, el Gobierno del presidente Rodrigo Paz intervino Emapa y anunció el fin del modelo de subvención directa de la harina, calificándolo como un esquema que terminó siendo “sinónimo de corrupción”.
Escándalo
El escándalo en Emapa involucra a dirigentes, exfuncionarios y proveedores fantasma. Panificadores tarijeños piden esclarecer el manejo de la subvención
Caso Emapa: Ríos aprehendido y Flores prófugo
Tras la aprehensión de Rubén Ríos, dirigente de Conapabol, fue consultado si conoce sobre el paradero de Franklin Flores, el exgerente de Emapa que es buscado por la Policía, manifestó que no ha mantenido contacto desde hace semanas.
Sobre las acusaciones de presuntas irregularidades en su contra, el dirigente manifestó: “Pues que comprueben esa situación. Nosotros estamos presentando todos los descargos que corresponden”.
El fin de semana, el ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano calificó a Ríos de “nefasto” y lo acusó de tomar una organización legítima como Conapabol para extorsionar a los propios miembros del sector y de vender harina cara para después comprarla barata.








