Vecinos de Villa Fátima piden reforzar la limpieza de la feria
Con la crisis, la feria se ha ampliado hasta el paseo peatonal de la avenida Los Membrillos, sin embargo, la limpieza del lugar no está coordinado y los desperdicios atraen alimañas o acaban en el Guadalquivir
La crisis económica que azota al país desde hace muchos meses ha tenido consecuencias en las ferias locales, que naturalmente han multiplicado sus puestos y por ende, su lugar de expansión. Uno de estos ejemplos se da en la feria de Villa Fátima de los sábados, que ya ocupa prácticamente todo el barrio desde el parque Bolívar hasta la avenida de Los Membrillos, junto a la quebrada de El Monte.
En la última expansión de la feria, los puestos han ocupado el paseo peatonal construido en la ribera de la quebrada. Se trata fundamentalmente de puestos de ropa, además de algunos juegos recreativos para los más pequeños. Es una expansión legal, pues los propios comerciantes muestran sus autorizaciones y pagos de canchaje a la Intendencia Municipal similar al del resto de puestos, sin embargo, el espacio queda especialmente sucio al acabar los días.
“No tenemos ninguna queja sobre que se ocupe el espacio con puestos, porque entendemos la crisis que atravesamos y la gente necesita vender para sobrevivir y ellos pagan su canchaje, sin embargo, la limpieza no se está haciendo de forma conveniente por parte del Gobierno municipal, que sigue limpiando las calles (Bolívar, Oruro, Membrillos, etc.,) pero no así el paseo”, señala una de las vecinas afectadas por la situación.
Los vecinos explican que desde que se empezó a ocupar el espacio, la limpieza no se hace convenientemente, y en el lugar suelen quedar restos de comida, plásticos y otros desperdicios que acaban atrayendo a pequeños roedores y otros depredadores que ya cuenta con una fauna natural asociada a la quebrada.
“Como el sitio se ha vuelto una especie de basural, hay quien aprovecha para arrojar animales muertos e incluso escombros, lo que poco a poco está arruinando un espacio construido para disfrutar del paseo y la sombra”, insisten los vecinos.
Desde el Gobierno Municipal se tomó nota del reclamo y se comprometió una solución en el corto plazo. Según una fuente, hay cierta discrepancia sobre si la limpieza de ese lugar debe corresponder a EMAT o a Ornato, sin embargo, se aseguró que se coordinaría a la brevedad para poder mantener el lugar en condiciones.
Quebrada El Monte, belleza en medio de la basura
La quebrada de El Monte es una de las más representativas de la ciudad, pues recorre buena parte del tramo urbano desde que ingresa por la Colón y el barrio Lourdes, pasando por La Salamanca, La Pampa, divide Fátima y Juan XXIII y acaba desembocando en el Guadalquivir por El Tejar. El 2024 ha soportado grandes crecidas, pero por lo general, es una quebrada con una alta contaminación que por lo general, acaba enturbiando las aguas del Guadalquivir.
Una reciente investigación de Prometa señala que “al margen de la calidad del agua en la quebrada El Monte, durante todo el año se observa una biodiversidad que ante los ciegos ojos de todos convierte cada día el basural en su hogar. Cuervos de pantano, cigüeñuelas, gaviotas andinas, tero tero, pica buey, pato brasilero, pato chumuco y garzas se abren paso entre la basura, nadan, beben el agua, se zambullen y disfrutan de los primeros rayos del sol”.
“Muy próximos a ellos y al margen de la quebrada, en los árboles, buscando alimentarse están los infaltables horneros, las chulupias, los chiguancos, los celestinos, los naranjeros, los vinchuqueros, los tarajchis, los picaflores, pero también las ulinchas, las tortolitas, los tordos renegridos que nunca aprendieron a hacer nidos, los bientefues, las torcazitas y las golondrinas”.
De momento la situación no parece que vaya a cambiar.





