Un estudio realizado entre niños, adolescentes y, con mayor énfasis, en niñas
El ciberbullying, la violencia sigilosa que golpea a las niñas
¿Y qué pasa con las niñas que sufrieron violencia digital?, el estudio indica que el 25% sintió pérdida de autoestima. Mientras que otro 25% sintió estrés mental o emocional, un 20% sintió peligro físico



“Conectadas y Seguras” es una campaña global que tiene Plan Internacional que se realiza en 12 países de Latinoamérica y que también se realizó en el sur del país. La misma busca visibilizar los efectos de la pandemia en niñas, niños y adolescentes, y, sobre todo, los efectos de la violencia digital, una acción que se la conoce con varios términos, ciberbullying, grooming, bullying o doxeo, entre otros.
“No importa el término, al final es violencia”, recalca Carlos Jalil, gerente de Plan Internacional en Tarija, quien hace énfasis en que es un tipo de violencia que se ejecuta a través de las redes sociales.
Jalil explicó que los motivos que llevaron a realizar la campaña “Conectadas y Seguras” eran conocer las secuelas que está dejando la pandemia de la Covid-19, que van más allá de las consecuencias en la salud, educación y la economía. Y es que la nueva “realidad virtual” ha evidenciado la vulnerabilidad de las niñas y adolescentes frente a las redes sociales.
Este estudio se hizo en todas las áreas de trabajo de Plan Internacional, es decir, Sucre, Cochabamba, Potosí, Tarija, Santa Cruz y el altiplano de La Paz.
Datos
“Conectadas y Seguras” arrojó una serie de datos en torno a las niñas y las redes sociales, como que el 65% de las niñas cree que en Bolivia existen facilidades para que las niñas y jóvenes accedan a internet.
Además, el 95% de las niñas cree que el nivel de educación en Bolivia fue afectado por las limitaciones de conexiones de internet para pasar clases en línea. “Estos datos vienen de la entrevista directa a la adolescente, a las niñas y niños”, recalcó Jalil.
Otro dato indica que el 88% de las niñas en Bolivia cree que están expuestas a vivir hechos de acoso, violencia digital o ciberbullying en redes sociales.
“Este es un dato alarmante, porque esto quiere decir que ellas al creer esto es porque han estado, han conocido, practicado o están viviendo esa experiencia actualmente”, dijo el gerente de Plan Internacional en Tarija.
El 55% de las niñas considera que hay más casos de acoso en línea que acoso en las calles. Para Jalil, este dato evidencia que “se abrió un mundo de violencia en las redes sociales, en el mundo digital y que hay que presentarle más atención”.
El 88% de las niñas seleccionadas para este estudio identifica a Facebook como la red social con mayor hecho de acoso o violencia. “Facebook se ha vuelto en una especie, si es mal usada, sin control, sin lineamientos, de espacio para el ciberbullying, para el grooming o el doxeo, incluso de trata y tráfico, espionaje, un montón de cosas. Entonces ese 88% es un número alarmante”.
El 77% de las niñas piensa dos veces antes de publicar lo que cree o siente en las redes, por temor a ser juzgada o víctima de violencia. Para Plan Internacional este dato demuestra que las redes sociales se han vuelto un espacio de tensión, presión y estrés. “No hay esa libertad de decir: estoy aquí entre amigos, en confianza, hay seguridad”.
El estudio, además, muestra que el 46% de las niñas sintió acoso en línea en algún momento de su vida. Para Jalil, este dato muestra que se habla de un hecho que está presente en la vida de las niñas.
A ello se suma que el un 74% de las niñas nunca denunció una cuenta en redes sociales, debido al hecho de acoso o violencia digital. “Y ahí tiene que ver mucho con información, conocimiento y educación, con sensibilización. O sea, estas niñas tienen que saber qué hacer, tiene que haber una forma de parar esto”.
Otro índice que llamó la atención, es que el promedio de edad que las niñas identifican su primera experiencia de acoso es 13 años, lo que devela que el uso de redes sociales y dispositivos tecnológicos se da a temprana edad.
¿A quiénes acuden las niñas cuando sufren acoso?, Jalil recalcó que la respuesta general ha sido “a mis amigas o amigos”, situación que debe ser una llamada de atención a la sociedad en general y no solo a los padres.
Las brechas que develó el estudio
El gerente de Plan Internacional en Tarija hizo notar que el estudio no solo mostró las preocupaciones y miedos que dejó la cuarentena en las niñas y niños, si no que también puso en evidencia las brechas que hay entre ambos.
“Cuando preguntábamos ¿qué has hecho durante la pandemia?, las niñas, en mayor porcentaje, significativamente, decían que se dedicaron a arreglar y cuidar la casa, y el niño, significativamente más alto, a jugar. Entonces mientras ellas ayudan a cocinar, ellos pueden jugar”, indicó.
El acceso a la educación fue otra brecha. Pues los niños tenían más prioridad para pasar clases virtuales, que las niñas. “Estamos hablando de un 10 o 12% de diferencia. Entonces hay una brecha y eso se ha sentido”, recalcó.
Avanzar en previsión
¿Cómo avanzar hacia una regulación? El gerente de Plan Internacional en Tarija comentó que como parte de la campaña “Conectadas y Seguras” se hizo un llamamiento, a través de una carta abierta de líderes latinoamericanos, a los ejecutivos de Instagram, Twitter y Facebook para que se empapen de esta problemática.
“Hemos recibido respuesta favorable en primera instancia de Instagram, que se ha comprometido a revisar su seguridad interna para apoyar a esta demanda de las niñas. Lo mismo pasó con Twitter y con Facebook. Son acuerdos políticos muy grandes y generales, pero hay una respuesta y eso es importante”, destacó.
Pero, además, Plan Internacional plantea trabajar en tres instancias mediante programas de previsión. La primera, mediante los padres de familia, con quienes se debe trabajar en la educación positiva y la recuperación de valores.
La otra instancia es la escuela, pues es un espacio clave para adquirir información, conocimiento y sensibilizar sobre este tipo de temas que afectan a las niñas.
Y una tercera instancia tiene que ver con los actores políticos, Gobierno nacional, municipal y departamental, instancias que, en su debida competencia, deberían tener una legislación, una política pública, para apoyar a este sector vulnerable.
Y aunque un 90% de las niñas cree que el Estado debe regular las actividades en redes sociales para prevenir hechos de acoso y violencia, Plan Internacional considera que se debe trabajar desde la perspectiva educativa, con programas de prevención, políticas públicas que favorezcan a las niñas y que las autoridades puedan hacer gestión frente al manejo de las redes.
“Porque aquí quienes tienen mucho que ver son los padres, entonces ahí, más allá del Estado que puede apoyar con leyes, tiene que trabajarse desde el nicho familiar y desde la escuela”, recalcó Jalil.