Piden a Sánchez despejar dudas sobre fracking en área Miraflores
El misterio sobre qué sucedió con el proyecto de estudio del reservorio de hidrocarburos en el área de Miraflores aun queda por resolver. La Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) le exigió al Ministerio de Hidrocarburos brindar una explicación al respecto. ¿Hubo o no hubo tal contrato de...



El misterio sobre qué sucedió con el proyecto de estudio del reservorio de hidrocarburos en el área de Miraflores aun queda por resolver. La Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) le exigió al Ministerio de Hidrocarburos brindar una explicación al respecto. ¿Hubo o no hubo tal contrato de estudio no convencional con la empresa Cancambria Energy Corp para encontrar nuevos reservorios en Miraflores?
El 28 de abril de 2018, la página web del Ministerio de Hidrocarburos publicó una nota de prensa en el que el viceministro de Exploración y Explotación de Hidrocarburos, Carlos Torrico, explicó que la empresa Cancambria Energy Corp. firmó un Acta de Intenciones con YPFB Chaco S.A, para estudiar el área Miraflores ubicado en la zona del chaco boliviano entre Chuquisaca y Santa Cruz. La finalidad era realizar estudios de gabinete y evaluar el potencial hidrocarburífero asociado tanto a reservorios no convencionales (fracking) como a convencionales que, basado en estudios preliminares realizados por esta empresa, se estima podrían superar los 100 trillones de pies cúbicos (TCF).
Sin embargo, hasta la fecha no se dio una explicación sobre lo que sucedió con este proyecto. El camino en búsqueda de una respuesta por parte del Gobierno no fue una tarea fácil, según lo relata el senador, Fernando Campero. Después de varios meses de una solicitud de Petición de Informe Escrito (PIE) por parte del senador, el Ministerio de Hidrocarburos respondió el 15 de julio del presente año en base a un anterior informe de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
El PIE contiene tres preguntas: “Informe si existe un Contrato suscrito con la Empresa Cancambria Energy Corp. para exploración y explotación de hidrocarburos. De ser afirmativa su respuesta, tenga a remitir una copia legalizada de dicho contrato”. La respuesta fue que “YPFB informa que no existe ningún contrato”.
La segunda pregunta pidió que “informe, cuál es el avance en los procesos de exploración y/o explotación realizados” y la réplica se remitió a la respuesta de la pregunta uno. Sin embargo, se elaboró una tercera pregunta que indaga sobre “otros documentos que fueron suscritos entre YPFB Chaco con la empresa Cancambria. Se pidió que se especifique cada uno de ellos, sus alcances y objeto de cada uno.
La respuesta del ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, expuso que “YPFB informa que el 1 de agosto de 2018, la estatal petrolera conjuntamente con YPFB Chaco S.A. y la empresa Cancambria Energy suscribieron el documento Condiciones para el Convenio de estudio para la evaluación del potencial hidrocarburífero de áreas reservadas a favor de YPFB, Área Miraflores.
Este documento contiene generalidad sobre lo que debe de ser un convenio de estudio “no tradicional” -que llamó la atención de los expertos y alertaron sobre fracking-. “No perforación, sino la perforación y el trabajo de explosiones internas que traen consecuencias serias en las capas freáticas de agua y en el medio ambiente en general, tanto subterráneo como externo”, explicó Campero.
Pero el punto más sospechoso del documento fue la tercera cláusula sobre las condiciones del convenio que establece “considerar el convenio de estudio a ser suscrito en los próximos 30 días en una Asociación Accidental conformada por YPFB Chaco y la empresa Cancambria”.
A más de un año de la firma de este documento, aun no se sabe nada sobre esta suscripción ni sobre los avances del proyecto hidrocarburífero no convencional de Miraflores. Campero alertó que existen dos posibilidades, la primera es que el Ministerio de Hidrocarburos ocultó la información sobre el convenio y la segunda opción es que nunca se firmó tal convenio.
Senadores piden a Sánchez un informe oral
En la semana del 23 al 28 de septiembre se concretará la Petición de Informe Oral (PIO) que le realizó la Cámara de Senadores al ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, en donde se incluirá la consulta sobre si se llegó o no a firmar un convenio de estudio con la empresa Cancambria. La cuantificación de reservas realizada por la empresa Sproule, cuyos datos de TCF no concuerdan con la cantidad de pozos en explotación que existen, y la modificación de contratos que se realizó con Argentina.
El 28 de abril de 2018, la página web del Ministerio de Hidrocarburos publicó una nota de prensa en el que el viceministro de Exploración y Explotación de Hidrocarburos, Carlos Torrico, explicó que la empresa Cancambria Energy Corp. firmó un Acta de Intenciones con YPFB Chaco S.A, para estudiar el área Miraflores ubicado en la zona del chaco boliviano entre Chuquisaca y Santa Cruz. La finalidad era realizar estudios de gabinete y evaluar el potencial hidrocarburífero asociado tanto a reservorios no convencionales (fracking) como a convencionales que, basado en estudios preliminares realizados por esta empresa, se estima podrían superar los 100 trillones de pies cúbicos (TCF).
Sin embargo, hasta la fecha no se dio una explicación sobre lo que sucedió con este proyecto. El camino en búsqueda de una respuesta por parte del Gobierno no fue una tarea fácil, según lo relata el senador, Fernando Campero. Después de varios meses de una solicitud de Petición de Informe Escrito (PIE) por parte del senador, el Ministerio de Hidrocarburos respondió el 15 de julio del presente año en base a un anterior informe de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
El PIE contiene tres preguntas: “Informe si existe un Contrato suscrito con la Empresa Cancambria Energy Corp. para exploración y explotación de hidrocarburos. De ser afirmativa su respuesta, tenga a remitir una copia legalizada de dicho contrato”. La respuesta fue que “YPFB informa que no existe ningún contrato”.
La segunda pregunta pidió que “informe, cuál es el avance en los procesos de exploración y/o explotación realizados” y la réplica se remitió a la respuesta de la pregunta uno. Sin embargo, se elaboró una tercera pregunta que indaga sobre “otros documentos que fueron suscritos entre YPFB Chaco con la empresa Cancambria. Se pidió que se especifique cada uno de ellos, sus alcances y objeto de cada uno.
La respuesta del ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, expuso que “YPFB informa que el 1 de agosto de 2018, la estatal petrolera conjuntamente con YPFB Chaco S.A. y la empresa Cancambria Energy suscribieron el documento Condiciones para el Convenio de estudio para la evaluación del potencial hidrocarburífero de áreas reservadas a favor de YPFB, Área Miraflores.
Este documento contiene generalidad sobre lo que debe de ser un convenio de estudio “no tradicional” -que llamó la atención de los expertos y alertaron sobre fracking-. “No perforación, sino la perforación y el trabajo de explosiones internas que traen consecuencias serias en las capas freáticas de agua y en el medio ambiente en general, tanto subterráneo como externo”, explicó Campero.
Pero el punto más sospechoso del documento fue la tercera cláusula sobre las condiciones del convenio que establece “considerar el convenio de estudio a ser suscrito en los próximos 30 días en una Asociación Accidental conformada por YPFB Chaco y la empresa Cancambria”.
A más de un año de la firma de este documento, aun no se sabe nada sobre esta suscripción ni sobre los avances del proyecto hidrocarburífero no convencional de Miraflores. Campero alertó que existen dos posibilidades, la primera es que el Ministerio de Hidrocarburos ocultó la información sobre el convenio y la segunda opción es que nunca se firmó tal convenio.
Senadores piden a Sánchez un informe oral
En la semana del 23 al 28 de septiembre se concretará la Petición de Informe Oral (PIO) que le realizó la Cámara de Senadores al ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, en donde se incluirá la consulta sobre si se llegó o no a firmar un convenio de estudio con la empresa Cancambria. La cuantificación de reservas realizada por la empresa Sproule, cuyos datos de TCF no concuerdan con la cantidad de pozos en explotación que existen, y la modificación de contratos que se realizó con Argentina.