Kathy Fuentes y las criaturas que habitan su alma
La ingeniera civil tarijeña expuso en la Galería de la Casa de la Cultura, del 28 de septiembre al 3 de octubre, su nueva muestra: dibujo, pintura y poesía de lo íntimo.
Hace un año, Kathy Fuentes Uño abría por primera vez las puertas de su mundo en la Galería de la Casa de la Cultura de Tarija. Entonces confesó a Pura Cepa que sentía haberse vuelto a encontrar a sí misma. Del 28 de septiembre al 3 de octubre de 2026, regresó a esa sala con “Entre la luz y la sombra”, con una mirada más hacia adentro.

Ingeniera civil, madre y poeta discreta, Kathy dibujaba desde niña, aunque los estudios, el trabajo y la familia la alejaron del papel. “El dibujante siempre puede volver”, decía. Aquella primera muestra, “Tiempo”, se detuvo en los afectos y en lo costumbrista tarijeño, en el retrato de un padre fallecido, o una pareja en el instante del adiós.
Su propósito ahora, explica, fue retratar los ángeles, demonios y otras criaturas del alma. Pero las obras no los dibujan literalmente, más bien se trata de estampas de momentos, estados que la artista detiene antes de que se disuelvan. Hay en ellas un procedimiento muy de autorretrato. Las protagonistas son sobre todo mujeres, y es difícil no reconocer detrás a la propia autora.

El grafito manda en la muestra, acompañado por la acuarela y por técnicas mixtas. La poesía, que en 2025 apareció por sugerencia de un profesor, aquí es parte esencial. Junto a “Páramo gris” se leía: “Volví a pasar por el lugar donde crecían mis rosas... ahora solo es un páramo gris”. “Autosabotaje” llevaba: “La batalla más dura no siempre es contra el mundo. A veces es contra aquello que llevamos dentro”. Y “Ciego y mutilado amor”: “Si podría arrancarme el corazón, quizás ya no me dolería tanto esta ausencia”.

El folleto de la muestra lo resume en una duda: “Tanto escarbar en mi mente, descubriré un tesoro o despertaré a mis propios demonios”. Es la misma ingeniera que busca la belleza con el corazón, ahora asomada a su propio subsuelo, sin saber qué encontrará.
La muestra ya cerró, pero en las imágenes que acompañan esta nota el público puede mirar lo que hay en esas obras, y comprobar que aquella dibujante que nunca murió sigue creciendo, lentamente, entre la luz y la sombra.









