Steve Lacy regresa con “Oh Yeah?”, su álbum más personal
Cuatro años después de su aclamado Gemini Rights, el guitarrista y productor estadounidense lanza su tercer álbum, con colaboraciones de SZA, Erykah Badu y Cecile Believe, grabado en buena parte en París.
Steve Lacy volvió a hacerse esperar, y volvió a valer la pena. El músico lanzó el viernes 17 de julio “Oh yeah?”, su tercer álbum de estudio, marcando su regreso tras un extenso descanso desde su disco anterior en 2022. Ese silencio llegó después de Gemini Rights, el disco ganador del Grammy que catapultó a Lacy con el sencillo número uno “Bad Habit”.
Con solo 28 años, el multiinstrumentista de Compton —exguitarrista de The Internet y quien lanzó su primer EP hace casi una década— ya suma dos estatuillas doradas y millones de reproducciones que lo consolidaron como una de las voces más singulares del R&B alternativo contemporáneo.
El álbum, de diez canciones, es autoescrito y autoproducido, y suma a SZA en “Is It Cool?”, a Erykah Badu en “Pure Colour” y a Cecile Believe en “Lovesexdrugbomb”. Lacy comenzó a idearlo casi inmediatamente después de Gemini Rights, y grabó buena parte del material en París, ciudad que, según confesó, lo inspiró por “el color de los beige, las luces y lo antiguo de todo”.
El adelanto llegó primero con el sencillo “Nice Shoes” en agosto de 2025, y más tarde con “The Feeling”, que funcionó como una reintroducción luminosa a su capacidad de moverse entre el pop, el R&B y el rock alternativo.
Lejos de una historia de amor convencional, “Oh yeah?” explora los impulsos: el deseo, la huida y, a veces, el amor mismo, en una zona gris más cercana a la situationship que al romance. Entre riffs de guitarra crudos, texturas sintéticas y letras más transparentes que nunca, el disco confirma a Lacy como un inconformista del sonido y del estilo, capaz de convertir la incomodidad emocional en su material más honesto.
Como resume la crítica, es un álbum “para guitarristas que aman los sintetizadores, y para los niños de los sintetizadores que aman las guitarras”. Es el momento más ambicioso, hasta ahora, de un artista que recién empieza a mostrar todo lo que tiene por decir.





