Dalcy Arancibia, la abogada que conquista estrados y pasarelas
Ella tiene 31 años, dos hijos adolescentes y una carrera jurídica forjada desde adentro del sistema. Ahora, con la vida reordenada, el modelaje que siempre esperó su turno está listo para brillar.
Las mujeres eligen, pero Dalcy no. Ella habita todos sus mundos y deseos con la misma convicción. Abogada de formación rigurosa, madre entregada, y modelo que aguardó con paciencia el momento preciso. El momento ha llegado.
Nacida y criada en Santa Cruz de la Sierra, Dalcy construyó su carrera jurídica desde los cimientos. Pasante primero, recepcionista en el Palacio de Justicia después, luego secretaria, asistente fiscal, y, finalmente, fiscal.
En solo seis años recorrió el itinerario completo de la función pública en el Tribunal Departamental y la Fiscalía, acumulando una experiencia que rara vez se consigue tan joven. “De todo lo que uno vive se adquiere experiencia”, reflexiona, “y son experiencias que me enriquecen como persona y como profesional”.
“Siempre quise mantener vivo el modelaje, y la vida te da la oportunidad de cumplir lo que tanto querías y anhelabas”.
Desde mayo de este año ejerce de manera independiente, un paso deliberado que le devuelve el tiempo que la función pública no siempre permite disponer. Tiempo para sus hijos, para su clientela propia en el ámbito del derecho penal, la rama que más domina y que más le apasiona, y tiempo, también, para el modelaje. Esa carrera paralela que Diego Guillén, su productor de confianza desde hace más de una década, ha acompañado en silencio durante años de agenda apretada.
“Una quiere verse bien, quiere ser vista como mujer”, dice Dalcy sin énfasis retórico, con la misma claridad con que argumenta en un tribunal. Ser modelo no entra en contradicción con ser abogada; al contrario, Dalcy lo lee como una evidencia que demuestra que la inteligencia y la feminidad no se excluyen, que una mujer puede portar ambas sin que ninguna le reste.
Con el Miss Bolivian Tropic en el horizonte y una presencia en redes sociales que recién comienza a tomar forma, Dalcy Arancibia arranca esta nueva etapa sin prisa, pero sin pausa. Su mensaje para quienes también tienen un sueño esperando turno es tan sereno como su historia: “Todo tiene su momento. Nunca se lo olviden”.









