Aranjuez: El Senado honra medio siglo de vino de altura
La Cámara de Senadores entregó el Homenaje Camaral Nº 107 a Vinos Aranjuez Milcast Corp, reconociendo cinco décadas de audaz innovación vitivinícola que pusieron a Bolivia en el mapa mundial del vino.
La sesión se extendió casi cinco horas, desde las nueve de la mañana hasta rozar las dos de la tarde. En el Teatro de la Casa de la Cultura de Tarija, la Cámara de Senadores despachó su agenda ordinaria con la solemnidad que la institución exige. El último punto del orden del día fue el más aguardado y cargado de emoción: la entrega del Homenaje Camaral Nº 107/2025-2026 a Milcast Corp S.R.L., la empresa madre de la Bodega Aranjuez, que el 31 de marzo de 2026 completó cincuenta años de trayectoria ininterrumpida y aportes únicos a la vitivinicultura nacional.
Fue el senador César Mentasti Padilla, de Alianza Unidad, quien impulsó el reconocimiento y lo condujo hasta el estrado. Lo acompañaron sus pares de la bancada tarijeña: María Isabel Moreno Cortez, de Alianza Libre, y Leonor Rosalva Romero Gutiérrez, también de Alianza Unidad, junto al presidente del Senado, Diego Ávila Navajas, del Partido Demócrata Cristiano. Juntos hicieron entrega de una medalla de Honor al Mérito y un certificado camaral a Ramón Milton Castellanos Cortez, hijo y sucesor del fundador, quien tomó el relevo de la empresa en 1993 y la ha conducido durante más de tres décadas con la misma convicción que su padre: que el vino no es fruto de una sola persona.
Ramón Milton recibió el reconocimiento con la compostura del ejecutivo que es. A su lado, su hermana Susana no pudo contener las lágrimas. “Son años de esfuerzo”, alcanzó a decir. En ambos rostros vivían, sin duda, los de Milton Castellanos Espinoza y Ana Hebé Cortez Vaca Guzmán, los fundadores que no llegaron a ver este homenaje del Senado: él falleció el 17 de marzo de 2025, a los 97 años; ella, un par de años antes. La emoción de sus hijos era también interminable gratitud.
Junto a ellos estuvieron presentes Mauricio Hoyos, gerente general de Vinos Aranjuez Milcast Corp; Gustavo Castellanos; y Gerardo Aguirre, enólogo de la bodega, testigos del momento en que una institución del Estado boliviano ponía en palabras lo que el mercado, las ferias internacionales y los paladares especializados ya venían diciendo desde hace años: que Vinos Aranjuez es sinónimo de excelencia, y que Tarija, gracias en buena medida a esta bodega, es hoy el gran territorio vitivinícola de Bolivia.
El senador Ávila resumió en pocas palabras el espíritu del homenaje: el de una empresa que nació muy pequeña y se convirtió en algo grande. Una bodega que es también una historia de familia, de tierra y de país.
El Tannat que cambió el vino boliviano
El 10 de noviembre de 1999, en el lote 40 de la finca “El Origen”, Milton Castellanos plantó la primera cepa Tannat en suelo boliviano. Era una variedad traída desde el suroeste francés, aclimatada en Uruguay hasta convertirse en emblema de aquel país, y que en Bolivia llegaba por primera vez. Nadie sabía bien qué haría el Tannat a 1.800 metros de altitud, bajo el sol inclemente y las noches frescas del valle tarijeño. Castellanos apostó. Y el valle le respondió. Lo que nadie imaginaba entonces es que esa apuesta cambiaría para siempre el perfil del vino boliviano.
Medio siglo
Más de 70 medallas internacionales y 200 hectáreas de viñedos respaldan la historia de Aranjuez.
El terroir chapaco obró una transformación notable sobre la cepa: suavizó su carácter tánico sin robarle densidad, afinó su acidez sin quitarle músculo, y le regaló una singularidad que los jurados internacionales tardaron poco en advertir. En 2013, el vino Juan Cruz —bautizado en honor al trabajador no familiar más antiguo de la bodega, en fiel expresión de la filosofía del fundador— obtuvo la primera medalla Gran Oro para Bolivia en el concurso mundial del Tannat, celebrado en Uruguay. Ganar en casa del adversario fue una revolución.
Hoy el Tannat es la variedad tinta vinífera más cultivada y vinificada de Bolivia, con alrededor de 60 etiquetas de bodegas de todo el país. La Ley Nacional Nº 1645 declara el 10 de noviembre como el Día Nacional del Tannat Boliviano. Aranjuez no solo introdujo una cepa: fundó un patrimonio que hoy le pertenece a toda la nación.





