Dante Spinetta lanza Día Tres, funk espiritual contra ruido digital
El músico argentino publica un disco atravesado por funk, soul y pop latino. Doce canciones que exploran amor, desconexión digital y una búsqueda emocional en tiempos hiperconectados.
Por increíble que parezca, los artistas de hoy siguen haciendo discos, ese formato con más de un siglo de vida en el que, cuando menos, se presenta una colección de canciones. Pero Día 3, el nuevo trabajo de Dante Spinetta, no solo es un disco, es una especie de mapa interior.
El músico argentino, con más de tres décadas de trayectoria, acaba de publicar un álbum de doce temas que funciona como un recorrido emocional donde conviven el groove del funk, la elegancia del soul y guiños a la música popular latinoamericana. Pero, sobre todo, es un disco que se pregunta cómo sostener la sensibilidad en una época saturada de estímulos digitales.
La idea que atraviesa Día 3 es volver al amor como fuerza vital. Simple y ambicioso al mismo tiempo. No solo al amor romántico, que también aparece, sino al amor como energía de vínculo, como posibilidad de reconectar con otros en un mundo mediado por pantallas, algoritmos y ruido informativo.
En ese sentido, el álbum respira una preocupación contemporánea: la distancia emocional que produce la hiperconectividad. Dante ha explicado que varias de las canciones nacen de esa tensión entre la vida real y la manipulación invisible que producen los flujos digitales de información, una inquietud que se transforma aquí en música y en búsqueda espiritual.
Musicalmente, el disco mantiene la identidad que el artista viene construyendo desde hace años: una mezcla personal de funk, hip-hop, soul y melodía pop. Ese ADN sonoro se despliega en canciones como “Starlight”, un funk-pop luminoso con vientos y groove marcado, o “Pensando en ella”, una balada atravesada por una melancolía casi tanguera.
El álbum también juega al contraste. “El reset”, por ejemplo, combina beat urbano con espíritu de bolero y funciona como metáfora de los reinicios emocionales y los momentos en los que la vida exige empezar de nuevo.
Las colaboraciones aportan otros colores. El reguetonero De La Ghetto aparece en “Mía mía”, una pieza pop de estribillo inmediato, mientras que Juanse, figura histórica del rock argentino, suma guitarras en “Me quedo acá”, el momento más rockero del disco.
Curiosamente, Día 3 comenzó como una continuación directa de Mesa dulce, el álbum con el que Dante obtuvo su primer Latin Grammy, pero en el camino el proyecto cambió de rumbo. Nuevas canciones abrieron otra narrativa y el músico terminó grabando casi un disco adicional antes de unir ambos universos en una sola obra.
El resultado es un trabajo que oscila entre introspección y baile. Un disco donde conviven la nostalgia urbana, el deseo de transformación y un groove que nunca abandona la pista.
Hoy que la música se comprime y se empaca en playlists fugaces, Día 3 ofrece escuchar, sentir, y quizás, volver a mirarnos a los ojos.
Algo antiguo y difícil, quizás.
Dale chance.





