14 mujeres compiten por la corona del Carnaval Chapaco 2026
El viernes 30 se definirá quién llevará el cetro en un certamen que combina exigencia cultural, preparación psicológica y la lucha contra el acoso digital.
El lunes 26 de enero, Tarija dio un paso más hacia su Carnaval 2026 con la presentación oficial de las 14 candidatas que buscarán coronarse como Reina del Carnaval Chapaco. Más que un concurso de belleza, este certamen es la plataforma de representación cultural de una de las festividades más importantes del sur boliviano.
Las aspirantes son María Eugenia Aramayo (Gimnasio Nivel Fitness Club), Oriana Araoz (Restaurante Chapaco Rápido), Paola Bautista (Operadora TFT Multivacaciones), Alejandra Chispas (Comparsa La Ojota Chapaca), Lisbeth Dayana Fernández (Grupo Juventud Chapaca), Carolina Justiniano (Independiente), Ariana Bejarano (Comparsa Qué Jodido), Soledad Sánchez (Independiente), Jesenia Torrez (Comadres Alhajitas Picaronas), Montserrat Ibáñez (Comparsa Todo Por Compartir), Carla Estrada (Comadres Tijeras de Juan XXIII), Estefany Orihuela (Team Life Company), Daniela Prince (Centro de Conexión Ecuestre El Escondido) y María Yulisa Zenteno (Comparsa Obrajes Por Siempre).
Representando instituciones, ballets folclóricos, emprendimientos turísticos y también de forma independiente, estas mujeres competirán durante la gala de coronación. La ganadora podrá ser considerada la embajadora de la belleza y la identidad cultural tarijeña.
Los retos de las candidatas
El camino hacia la corona del Carnaval Chapaco implica mucho más que preparación física y artística. Las candidatas deben conocer a fondo la cultura y tradición de los chapacos, y comprometerse a radicar en Tarija durante su reinado para garantizar su presencia en los diversos eventos donde se requiera a la ganadora y las princesas.
La preparación integral incluye entrenamiento físico, formación artística para perfeccionar los bailes tradicionales, y estudio cultural sobre las costumbres, historia y símbolos del Carnaval Chapaco. Sin embargo, un componente cada vez más esencial es la preparación psicológica.
Para muchas de estas jóvenes, participar en el certamen implica un verdadero acto de valentía: exponerse públicamente, enfrentar temores personales y representar a toda una sociedad. La presión es considerable, especialmente en una época donde la exposición no se limita al escenario, sino que se extiende a las redes sociales y el escrutinio digital constante.
El lado oscuro de la exposición
Uno de los temas más sensibles que ahora deben abordar las reinas del carnaval en Bolivia es el del acoso, tanto presencial como digital. El cyberbullying se ha convertido en una preocupación real para las candidatas y organizadores de certámenes de belleza y cultura en todo el país.
Según el Centro S.O.S. Digital de la Fundación InternetBolivia.org, el 34% del total de casos de violencias digitales registrados durante el primer semestre de 2022 en Bolivia corresponden a ciberacoso. Las expresiones más comunes incluyen suplantación y robo de identidad, difusión de imágenes, extorsión, monitoreo y acecho.
Las candidatas a reinas no son ajenas a esta realidad. Críticas sobre su apariencia física, cuestionamientos sobre su capacidad cultural, ataques a su vida personal y comentarios ofensivos en redes sociales son parte de los riesgos que enfrentan al exponerse públicamente. Por esta razón, parte del trabajo de las nuevas reinas incluye crear conciencia sobre esta problemática y promover espacios de respeto y celebración cultural libre de violencia digital.
Una responsabilidad cultural
Ser Reina del Carnaval Chapaco 2026 significa convertirse en embajadora de una tradición centenaria, en un momento en que Tarija busca consolidarse como destino turístico cultural. Las candidatas competirán por el honor de representar la alegría, la música, la gastronomía y el espíritu de hermandad que define al pueblo chapaco.
Este viernes 30 de enero, Tarija conocerá quién llevará ese cetro durante todo el Carnaval 2026 y a lo largo del año, demostrando que la verdadera belleza también reside en la fortaleza, el conocimiento y el compromiso con la cultura.





