Zinfandel de altura: una conquista de los valles de Tarija
Aranjuez presenta el primer Zinfandel comercial de Bolivia tras 15 años de experimentación en Chaguaya, creando un perfil único que desafía los cánones mundiales.
Después de 15 años de experimentación, Bodega Aranjuez presenta el primer Zinfandel comercial tinto de Bolivia, un vino que redefine lo que esta varietal puede expresar desde las laderas de Chaguaya, a 2,095 metros sobre el nivel del mar.
El Zinfandel tarijeño es la respuesta boliviana a una uva que conquistó California y se estableció en Italia como Primitivo. Sin embargo, las condiciones únicas de Chaguaya han creado un perfil completamente nuevo que sorprende por su equilibrio y elegancia, características poco comunes en una varietal tradicionalmente asociada con vinos de alto grado alcohólico y carácter rústico.
Mientras los Zinfandels californianos frecuentemente superan el 15% de alcohol, el tarijeño mantiene niveles moderados sin sacrificar intensidad. La altura ha suavizado las características más agresivas de la varietal, refinando su acidez y permitiendo una expresión más elegante.
Un terroir excepcional
El proceso comenzó en 2010 cuando Aranjuez identificó en Chaguaya el terroir ideal para variedades exigentes. Aunque inicialmente plantaron también en El Portillo, fue en las alturas de Chaguaya donde el Zinfandel encontró su expresión más virtuosa.
La vinificación refleja una filosofía que privilegia la expresión del terroir. El vino ha pasado seis meses en barricas de segundo y tercer uso, pero, como dice Mauricio Hoyos, gerente de Aranjuez, “no queremos que la barrica defina al vino, sino que sea como un perfume, que da expresión, pero no define quién eres”.
Perfil de cata distintivo
El Zinfandel de Chaguaya cosecha 2023 presenta buena intensidad de color con frutos rojos y negros maduros: moras, arándanos. Su característica más distintiva es su dualidad aromática y gustativa. Se encuentran especias y notas de pimentón suave, tostado, o anís.
La acidez representa otro elemento diferenciador, pues refresca en lugar de invadir, equilibrando la fruta madura y aportando vivacidad. Esta característica, poco común en Zinfandels de zonas cálidas, lo convierte en un vino más gastronómico y versátil.
El vino presenta un cuerpo medio a completo con taninos bien integrados, resultado de la lenta maduración en altura y del manejo cuidadoso en bodega. Tras dos años desde la cosecha 2023, ha tenido tiempo suficiente para acomodarse y expresar lo que es.
Proyección internacional
Aranjuez planea llevar el Zinfandel a competencias internacionales, llegando también al mercado estadounidense donde la variedad es popular, y siguiendo la exitosa trayectoria de su Tannat y Cabernet Franc, que ya han obtenido grandes reconocimientos.
La producción será ininterrumpida, garantizando disponibilidad nacional e internacional. Inicialmente, Zinfandel de Aranjuez es parte de la colección “Hitos”, y desde este mes estará disponible como monovarietal independiente.
El Zinfandel de Chaguaya demuestra que Bolivia puede reinventar variedades internacionales bajo condiciones únicas, logrando equilibrio donde típicamente hay potencia, dando elegancia donde suele haber rusticidad, y aportando frescura donde tradicionalmente predomina la concentración.
Con 15 años de experimentación silenciosa, Aranjuez establece a Bolivia como el nuevo protagonista del mapa mundial del Zinfandel. Salud por eso.








