8.000 tesoros bibliográficos desafían al olvido en el corazón de Bolivia
En una ciudad de poco más de 20.000 habitantes, un hombre ha construido la biblioteca privada más importante del norte cruceño, rescatando desde libros coloniales de 1778 hasta archivos que narran el auge gomero boliviano.
En Portachuelo, una ciudad de 20.709 habitantes al norte de Santa Cruz, Bismark Reyes Angulo ha dedicado dos décadas a rescatar la memoria escrita de Bolivia. Su biblioteca privada alberga 8.000 libros y 19.800 piezas documentales, más de un tercio de lo que posee la prestigiosa Biblioteca “Casto Rojas” del Banco Central.
Todo comenzó con la pequeña biblioteca de su madre, que él cuidaba y hacía crecer “de a poco”. El punto de inflexión llegó cuando le donaron 2.500 libros de una vez. “Me fui a Santa Cruz en taxi a recogerlos. Hice cuatro viajes”, recuerda.
“Las bibliotecas son depósitos de conocimiento, son la memoria de la humanidad”, reflexiona Bismark entre los pasillos climatizados donde protege sus tesoros de la humedad característica del trópico cruceño.
Portachuelo, “capital arrocera de Bolivia”, fue un punto neurálgico del comercio, y durante el auge gomero de 1880 a 1920, la ciudad funcionaba como nexo fluvial en el puerto Cuarto Ojos. Por sus caminos transitaban carretas cargadas de riquezas que se dirigían hacia Mojos, hoy Beni.
Sobre esta época dorada, Bismark posee un archivo documental de casi 20.000 piezas que narran historias perdidas de las provincias del Norte Integrado. “Para hacer historia es con documentos, para que no se la charlen”, enfatiza.
En un mundo de pantallas, la biblioteca de Bismark es un baluarte de resistencia. Para una ciudad como Portachuelo, tener acceso a 8.000 libros físicos equivale a poseer una universidad en miniatura. “El ser humano tiene derecho al conocimiento, para no repetir los errores de nuestros antepasados”, explica Bismark, quien abrió su acervo “a todos los investigadores, pa' que vayan cuadrando y armando la historia, que es como un rompecabezas”.
Su labor ha sido reconocida por el Museo de Historia de Santa Cruz (2003), el Comité Cívico de Portachuelo (2012) y la Asociación de Periodistas de Portachuelo (2023). “La vida es corta, y la muerte eterna, y hay que dejarle algo a este mundo”, concluye el guardián de la memoria que convirtió la batalla contra el olvido en una misión personal.
Los 9 tesoros que desafían al tiempo
Entre miles de volúmenes, Bismark ha seleccionado nueve joyas bibliográficas:
1. Nociones de geografía de Bolivia (1889)
Editado en Sucre, tiene datos históricos invaluables sobre población, ríos y división política de la época, con información de la provincia Sara cuando Portachuelo era su capital.

2. Elementos de historia general (1849)
Impreso en Sucre por la imprenta Berche y compañía, aborda la evolución humana en diferentes períodos históricos. Fundamental en la bibliografía boliviana del siglo XIX.

3. Filosofía del espíritu y del corazón (1785)
Este libro colonial español contiene enseñanzas basadas en los proverbios bíblicos, representando la literatura moral de la época.

4. Sermones del P.D. Nicolás Gallo (1778)
Impreso en Madrid, recopila los sermones del presbítero de la Congregación del Salvador del Mundo, testimonio de la oratoria religiosa del siglo XVIII.

5. Historia natural del Conde de Buffon (1791)
Escrito en francés por el célebre naturalista e intendente del Real Gabinete y Jardín Botánico del Rey, representa la ciencia ilustrada de finales del siglo XVIII.

6. Código penal de Santa Cruz (1873)
Editado en Cochabamba con licencia del Supremo Gobierno, documenta el sistema legal regional del período republicano temprano.

7. Via crucis ilustrado (1793)
Libro colonial madrileño con declaraciones de los Santos Pontífices Clemente XIV y Benedicto XIV, ejemplo de la literatura devocional de la época.

8. Cartas morales del P.Fr. José Areso (1841)
Publicado en Bayona, España, reúne las reflexiones del misionero franciscano del Colegio de Olite en el Reino de Navarra.

9. Diccionario enciclopédico hispanoamericano (1895)
Enciclopedia monumental de 28 tomos que representa el conocimiento de fin de siglo XIX.









