Mercadito Creativo: economía solidaria ante la crisis boliviana
En tiempos de incertidumbre económica, 20 emprendedoras tarijeñas demuestran que la resistencia femenina puede construir alternativas desde la identidad y la colaboración.
Con pétalos de rosa, semillas formando el símbolo de Venus y velas encendidas en círculo, 20 mujeres emprendedoras inauguraron el 28 de julio el Mercadito Creativo en el Centro Cultural La Quimba. Más que un evento comercial, fue un ritual de resistencia económica femenina en plena crisis nacional.
La ceremonia de la abundancia
La mesa de altar no fue casualidad. Mientras pronunciaban palabras como “economía resiliente”, “justicia económica” y “integración”, las mujeres dibujaron con semillas un futuro diferente al que ofrece la crisis boliviana. Un vaso con agua, velas y objetos representando los cuatro elementos completaron la ceremonia, acompañada por las canciones del ensamble Imaybé.
“Cuando una mujer emprende y lleva dinero al hogar, no está ayudando, está aportando”, reflexiona Janeth Castro, beneficiaria del proyecto que ofrece servicios de constelaciones familiares. “Nos tenemos que dar el valor, no esperar que los demás nos lo den.”
Más que un mercado
El Mercadito surge del proyecto subvencionado por el Fondo Apthapi Jopueti, que a través de La Quimba capacitó a 20 mujeres en marketing digital y planes de negocio durante cinco sesiones intensivas. Para Cinthia Mamani, principal gestora del centro cultural, “es una respuesta colaborativa a la crisis económica, pero también entre mujeres.”
Los productos no son convencionales. Hay medicina ancestral guaraní del consultorio Tekove de Yacuiba, y tejidos con identidad weenhayek, que ya han demostrado su potencial comercial. Cada emprendimiento representa “manos con identidad” y criterios ecológicos estrictos.
El efecto multiplicador
Detrás de cada puesto visible hay una red invisible. “En cada emprendimiento no hay solo una o dos mujeres, son como 20, a veces hasta 30 que están trabajando para terminar el producto”, revela Castro. El proyecto trasciende las 20 beneficiarias directas y tiene impacto en cientos de mujeres que encontraron en la economía solidaria una alternativa al desempleo y la dependencia.
En el Mercadito Creativo, la fórmula es simple pero revolucionaria: un 5% simbólico para el centro cultural, catálogo virtual compartido y espacios de exposición rotativos. “La idea es generar una economía colaborativa y una red solidaria entre mujeres independientes”, explica Mamani.
Resistencia con identidad
En el contexto de crisis económica nacional, a vísperas del bicentenario y las elecciones generales, el Mercadito Creativo se posiciona como alternativa concreta. No es solo comercio: es resistencia cultural, identidad ancestral y justicia económica materializada en productos tangibles.
La experiencia tarijeña demuestra que cuando las mujeres se organizan, emprenden, construyen redes, preservan identidades y tejen futuros alternativos. En tiempos de incertidumbre, ellas dibujan con semillas el mapa de una economía más justa.
Mercadito Creativo en cifras
- 20 emprendimientos directos beneficiados
- Hasta 600 mujeres impactadas indirectamente
- 5% de comisión simbólica para sostenibilidad del proyecto
- 5 sesiones de capacitación en herramientas empresariales
- Enfoque: productos ecológicos y con identidad cultural





