¡Para todas las madres tarijeñas!
En medio de los desafíos actuales, adherimos al festejo por el Día de la Madre Boliviana, trayendo las mejores instantáneas de los festejos en algunos de los kínderes más animados de la ciudad.
Cada 27 de mayo, en Bolivia celebramos el Día de la Madre, una fecha conmemorativa profundamente enraizada en la historia nacional. A diferencia de otros países que celebran sin una razón histórica específica, los bolivianos rendimos honor a las Heroínas de la Coronilla, un grupo de mujeres cochabambinas que en 1812 se levantaron en armas para defender su ciudad de las tropas realistas, en plena guerra de la independencia. Aquel acto de valentía y resistencia marcó la esencia de todas las mujeres bolivianas, quienes no son sólo madres, sino protagonistas activas de la historia.
Más de dos siglos después, el Día de la Madre Boliviana representa la oportunidad de abrir un espacio para reconocer las formas de ejercer la maternidad: desde las madres jóvenes que enfrentan la precariedad laboral, hasta las abuelas que sostienen hogares en ausencia de padres migrantes. En nuestra ciudad, por ejemplo, la maternidad aún está muy ligada a lo comunitario y a los vínculos afectivos intergeneracionales, y muchas madres combinan el trabajo, la crianza y las labores domésticas, sin apoyo del Estado ni reconocimiento formal.
Entre 2020 y 2025, las madres en Bolivia y en el mundo han afrontado los efectos de la pandemia, la crisis económica, el colapso ambiental y la precarización del empleo. El ideal romántico de la madre abnegada contrasta con una realidad en la que muchas mujeres deben ser proveedoras, cuidadoras y líderes a la vez, muchas veces en contextos de violencia o discriminación.
Desafíos de la maternidad
Mirando hacia atrás, en nuestro país la tasa global de fecundidad ha disminuido significativamente en las últimas décadas, pasando de 7,5 hijos por mujer en 1970 a 2,1 en 2023, acercándose al umbral de reemplazo poblacional. En Tarija, entre 2012 y 2022, nacieron 137.409 personas, mientras que las muertes sumaron 29.603 en el mismo período.
El índice de maternidad en Tarija ha mostrado una tendencia a la baja, pasando de 50,32 en 2005 a 36,17 en 2023, con una disminución anual promedio del 2,5%.
En cuanto a la mortalidad materna, Tarija presenta una de las tasas más bajas del país, con aproximadamente 230 muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos.
Las madres en Tarija enfrentan múltiples desafíos, especialmente en el ámbito laboral. Según la Federación Departamental de Trabajadores Gremiales de Tarija, el 80% de los afiliados son mujeres, en su mayoría madres de familia que trabajan largas jornadas para sostener a sus hogares.
Además, muchas madres deben equilibrar sus responsabilidades laborales con el cuidado de sus hijos, a menudo sin el apoyo adecuado del Estado. Esta situación se ve agravada por la falta de políticas públicas que reconozcan y apoyen el trabajo de cuidado no remunerado que realizan las madres.
Memoria y afecto
El Día de la Madre implica también pensar en políticas públicas de cuidado, en redes de apoyo más justas y en nuevas formas de valorar el trabajo reproductivo. Celebrar a las madres no es sólo regalar flores, sino también escuchar sus voces, reconocer sus luchas y transformar las condiciones que hacen de la maternidad una experiencia a veces heroica, pero innecesariamente solitaria.
Con lo dicho, acompañamos esta nota con algunas instantáneas capturadas en distintos kínderes de Tarija, donde las madres celebraron con sus hijos entre cantos, bailes, abrazos y buenas memorias. Esperamos que puedas sentir la ternura, alegría y complicidad de estos momentos.
Después de las cifras, los desafíos y las luchas diarias, es bueno detenerse y mirarnos, porque más allá de las políticas y los diagnósticos, las relaciones entre maternidad, cuidado y crecimiento dejan memorias y afectos duraderos. En ellos se encuentra una forma de resistencia íntima, cotidiana y poderosa.
Fotografías: Grover Peralta.





