Estela Durán, de la psicología a los diamantes
La psicóloga mexicana atiende a miles de personas gracias a su portal web. Ahora deslumbra con su propuesta en joyería.



Estela Durán Mena nació en la Ciudad de México, donde desarrolló también una carrera en Psicología Clínica. Sin embargo, fue en Estados Unidos donde realizó sus principales maestrías y especialidades: terapia breve en el Mental Research Institute de Palo Alto, California; formación en hipnosis en el Milton Erickson Institute de Phoenix, Arizona, de la mano del doctor Jeffrey Zieg; y programación neuro lingüística con John Grinder, el creador de dicha técnica.
Estos conocimientos fueron suficientes para que en 1992 Estela fundara el Centro de Psicoterapia Breve e Hipnosis (CEPBREHI), en el que trabaja junto a otros terapeutas y que sigue dirigiendo desde hace 30 años, tiempo en el que ha desarrollado el prestigio de ser la clínica en la que se atienden los casos de ansiedad más graves en México. No obstante, Estela se encarga también del área de investigación, y de la recepción y supervisión de cada uno de los casos.
Quizá su labor de difusión en medios de comunicación es la que ha llevado a Estela a encontrarse en los mejores momentos de su carrera, como aquel en el noticiero matutino de Paola Rojas, en el que presentó el caso de la niña Sophi, paralizada por un trastorno de ansiedad originado por los sismos en Ciudad de México, y que en una semana recuperó la movilidad y salió adelante gracias a la hipnosis.
“Desde niña, todo lo que brilla me hipnotiza, literalmente”
Sin embargo, la pionera de la terapia psicológica en México también puede ser hipnotizada. “Desde niña, todo lo que brilla me hipnotiza, literalmente. En algún momento de mi vida fui coleccionista de joyas, específicamente de diamantes”. Su fascinación le llevó a desarrollar durante la pandemia el proyecto Stelight, en el que cuenta con un grupo de expertos cortadores de la India con quienes pudo crear 11 diseños que “desafían por completo al típico corte de 57 facetas que todo el mundo conoce”.
“Éste proyecto se vincula con mi labor psicológica porque asigné a cada uno de los cortes una cualidad específica, como la sensibilidad, la precisión, el liderazgo, el triunfo, la seducción, en fin”, detalla Estela, que eligió como materia el carburo de silicio, un mineral cuya forma final se logra en laboratorio, y supera el brillo, grado de dispersión de la luz y huella ecológica del diamante.
“Con este proyecto quiero romper el paradigma del típico anillo de compromiso aburrido”, dice Estela con simpatía, quien se enorgullece de que el primer joyero que ha abrazado la propuesta y con quien ha lanzó la marca el año pasado sea Daniel Espinosa, joyero mexicano de fama internacional.